El club blanco quiere terminar con esta historia y le hará ese ofrecimiento al Caja Laboral por la rescisión del contrato. Pero, por una fascitis plantar, aconsejaría al base no ir al Premundial.
El 'culebrón Prigioni' se recalienta. Hoy o mañana, el Real Madrid tiene previsto concretar ante el Baskonia una oferta por el base, a quien le resta una campaña de contrato en Vitoria pero que suspira por vestirse de blanco hasta 2011, como mínimo. Como parte central de la propuesta, el conjunto 'merengue' lanzará un órdago. Alrededor de un millón de euros a cambio de la libertad de su objeto de deseo.
A pesar de que la respuesta azulgrana supone todavía una auténtica incógnita, en el entorno del director de juego argentino ¡se confía en recibir por fin un sí que desbloquee el actual atasco de la negociación. Ese hipotético acuerdo, de darse, no incluiría en principio a Brad Oleson, por quien el Caja Laboral suspiraba hasta hace unos días. Pero como el club vitoriano tiene la sartén por el mango, su entrada en escena en el último momento tampoco sería descartable.
Este encuentro no hace sino avivar el 'caso Prigioni', que en la última semana se ha acelerado hasta alcanzar una velocidad de vértigo. Intranquilo por el parón en el diálogo Vitoria-Madrid, el base azulgrana se reunió el pasado martes con su presidente, Josean Querejeta, en un conocido hotel de la capital alavesa. Eso sí, la charla no conllevó avance alguno.
Este cara a cara, no hubo ningún intermediario, únicamente sirvió para constatar la realidad de las últimas semanas, que sus pensamientos van en direcciones opuestas. El jugador de Río Tercero, como ha insistido en un sinfín de medios locales, nacionales y argentinos, demandó una vez más su salida del Baskonia, con el que le resta una campaña de contrato. Su máximo superior replicó que esa opción, a día de hoy, es incompatible con sus planes deportivos. Pero ante un cheque por un millón de euros, toda esta decoración podría cambiar.
Ese diálogo, por tanto, acabó en unas tirantes tablas, que no hacen sino tensar todavía un poco más la cuerda entre ambas partes. Y es que el jugador quiere a toda costa cambiar de aires. El club, una compensación sabrosa; Brad Oleson o dinerito fresco. Sin embargo, sus conversaciones con el Real Madrid -a pesar de haberse retomado en las últimas horas- tampoco han dado fruto alguno. Aún. De hecho, la agencia de representación del escolta de Alaska sigue sin recibir comunicación alguna. Ni del Caja Laboral, que le vería con excelentes ojos como recambio a San Emeterio; ni del Real Madrid, que le firmó cinco años antes de que aterrizara Ettore Messina, quien desconfía de su productividad en un aspirante a entrar en la 'Final Four'.
Por otro lado, según los informes médicos del Real Madrid, Prigioni arrastra una pequeña fascitis plantar que precisa de reposo. Esa parada le obligaría a renunciar a la selección y al Premundial de Puerto Rico. El jugador ansía disputarlo y su seleccionador le esperará «lo que haga falta». El club blanco, que ya le computa como uno más, ve la película desde otro prisma. Messina no quiere que el base arriesgue. De ahí que Vaccaro desee viajar para convencer a los responsables madridistas de que liberen al base, situaciones que suelen resolverse con un seguro médico a cargo del organismo federativo.