Liga Nacional 2019/20

Barlow: "Quería que al menos un chico empiece a disfrutar el básquet"

16:42 03/03/2020 | El alero de Hispano Americano tuvo un gesto muy noble. Le regaló una caja de pelotas a un colegio situado enfrente de su hotel.

Barlow en camino al aro (Foto: La Liga Contenidos)

El patio de una escuela. Alumnos jugando. Dos aros. También dos arcos. Ambas opciones parecen interesantes. Sin embargo, los imberbes, fieles a la idiosincracia nacional, elijen la segunda opción. La otra oferta queda relegada y a lo lejos observa la desgracia Kelsey Barlow. Quizás cualquier otro extranjero hubiera dejado que las cosas sigan su curso natural. Pero el foráneo de Hispano Americano tomó el camino contrario, salió de su habitación de hotel y se dirigió a la primera tienda deportiva que encontró. "Pensé que quizás algunas pelotas nuevas incentivarían a los niños a jugar al básquet y a aprender algunos aspectos de la disciplina", le confesó a Báquet Plus. 

"Tenía la esperanza de que al menos un chico empiece a disfrutar del básquet, porque sé que este juego es capaz de dar alegrías en un mundo que te puede robar ese sentimiento facilmente", aclaró Barlow. Fue precisamente por eso que decidió llenar una caja de pelotas y dirigirse inmediatamente al colegio que había observado desde su pieza en el Hotel Patagonia. Al llegar a la institución nadie lo podía creer: "Uno de los directores me dijo gracias aproximadamente 50 veces". Emocionados, le entregaron una gorra y lo felicitaron, ya que es un ejemplo que no se ve todos los días. 

El extranjero lo hizo desinteresadamente, no le avisó a ninguna persona de Hispano ni a ningún medio. "Me hizo sentir bien", comentó el alero. Por fortuna, el acto solidario se viralizó y alcanzó todos los rincones del país, algo que sorprendió hasta al mismo Barlow: "Los mensajes que me enviaron me sorprendieron. Le agradezco a toda la gente por escribirme, nunca hubiera pensado que se acercarían de esa manera". 

Su acción quizás parezca pequeña, pero cambió el mundo, el pequeño mundo en el que habitan esos estudiantes que hasta ayer elegían jugar al fútbol y quizás en algunos días prefieran practicar básquet. "Creo que lo más importante es la inspiración que influye la acción, Los chicos me inspiraron y fue un recordatorio de que los humanos somos similares. Tal vez haya en Río Gallegos un niño igual a mí y quizás una pelota lo entusiasme y le de una chance de enfocarse en algo positivo para olvidarse de todas las cosas malas de este mundo", analizó Kerley.

Modificar la realidad, inspirar y contribuir a que el planeta sea mejor. Desde el espacio que podía y de cualquiera manera. Un pequeño acto de solidaridad que fue una cadena atada hacia ese destino. Todo importa y toda ayuda sirve. Una pelota, un abrazo y una sonrisa. El básquet une multitudes. Y sino pregúntenle a Kelsey Barlow y al colegio que observó desde su ventana de hotel. Un gesto noble, de esos que quedarán para siempre en el recuerdo. Simplemente por amor a la naranja, por amor al deporte. 

 

Ignacio Miranda/ [email protected]
En Twitter: @basquetplus
En Twitter: @nachomiranda14

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