NCAA

Escándalo total en California: del banco de suplentes a una red criminal

15:43 05/03/2026 | Una denuncia anónima destapó un caso explosivo en el básquet de NCAA. Un asistente técnico terminó acusado de proxenetismo, tráfico de drogas, armas y pornografía infantil.

Kevin Mays, la cara del horror en el último escándalo de NCAA

El programa de básquet masculino de California State Bakersfield nunca fue noticia por dominar la Big West Conference. Pero en agosto pasado apareció en los titulares por algo mucho más oscuro. Un correo electrónico anónimo llegó al entrenador principal, Rod Barnes, con una advertencia directa: su asistente temporal, Kevin Mays, estaría operando una red de prostitución en varios estados. El mensaje cerraba con una amenaza escrita en mayúsculas: “ARRÉGLENLO O TODO EL STAFF CAERÁ”.

Barnes decidió reenviar el correo a recursos humanos y la denuncia terminó en manos de la policía universitaria. A partir de ahí la investigación pasó al departamento de policia de Bakersfield, que comenzó a reconstruir los movimientos del asistente. Según los investigadores, Mays habría financiado viajes, hoteles y autos alquilados para una mujer que ofrecía servicios sexuales mientras se desplazaba entre Nevada, Oregón, Washington y California.

La situación explotó definitivamente cuando la policía realizó un operativo encubierto en Sacramento y detuvo a la mujer en una cita pactada con un agente. Los investigadores aseguraron haber encontrado mensajes que sugerían control y participación directa de Mays en la actividad. El asistente fue arrestado y terminó enfrentando once cargos criminales, entre ellos proxenetismo, posesión de armas automáticas y tráfico de drogas.

Pero lo más perturbador apareció después. Durante los allanamientos a su departamento y a su teléfono, los agentes encontraron múltiples armas, grandes cantidades de drogas y cerca de 600 imágenes de pornografía infantil, algunas con víctimas extremadamente pequeñas. Pese al peso de la evidencia presentada por la fiscalía, Mays se declaró inocente de todos los cargos y permanece detenido sin derecho a fianza.

El escándalo golpeó de lleno a la estructura deportiva de la universidad. Barnes dejó su cargo tras 14 años al frente del equipo y el director atlético Kyle Conder también fue apartado. En medio del caos institucional, el presidente universitario Vernon Harper anunció una revisión profunda del departamento deportivo. Como si fuera poco, denuncias paralelas dentro del equipo de sóftbol contra los entrenadores Leticia Olivarez y James Davenport terminaron de confirmar la sensación que hoy recorre el campus: el problema ya no es un caso aislado, sino una crisis estructural que sacudió a toda la institución.

Fuente: 
ESPN

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