TNA 2014/15

Instituto gritó campeón y entró en la historia grande del TNA

22:50 04/06/2015 | Instituto derrotó a 9 de Julio por 78-67, ganó la serie final del TNA por 3-2 y se coronó campeón. Primera vez que un cordobés se consagra en el ascenso.

El festejo del campeón (Foto: Germán Ruiz).
El partido comenzó como merecía jugarse una final, con dos equipos que hicieron culto a la defensa, obligando al rival a cometer errores o fallar de manera reiterada. A Instituto le costó dos minutos y medio en salir del cero, y lo hizo con un triple largo de Bruna; mientras “9” marcó sus dos primeros puntos con una penetración de Acevedo.
 
Anulando la generación y lastimando en transición, la visita metió un parcial de 8-0 para pasar al frente (5-10) cuando al cuarto le quedaban 3m17s, obligando a Arduh a pedir su primer tiempo muerto. Fue lógico, mientras “9” siguió muy sólido atrás, y crecieron las figuras de Arese y Acevedo, el ataque de Instituto se hizo largo, trabado y sin efectividad.
 
Con el ingreso de Sciutto cambió el panorama, la Gloria se paró mejor y encontró algunos espacios de contra. Un triple del jugador de San Francisco acabó con la sequía, y en un lapso de 5 minutos el local recuperó la ventaja, que fue efímera porque Chahab con un lanzamiento de lejos le puso cifras definitivas al capítulo inicial: 14-15.
 
El dueño de casa salió con otra actitud en el segundo segmento. Después de varios minutos le puso freno a la ofensiva patriota, que estuvo casi cuatro minutos sin convertir. Se agigantó la figura de Martina para mandar en el juego aéreo, mientras Cutley se mantuvo como la mejor opción en el ataque estacionado. Con un parcial de 9-0, el albirrojo se escapó 23-15.
 
Reaccionó “9” cuando se le abrió el aro de larga distancia, primero con Cantarutti y Corzo, luego con Luchino y Arese. Pero cada vez que la visita se quiso poner en juego, Instituto le puso freno a partir de la circulación de balón y con el aporte que llegó desde el banco, especialmente por los puntos de Arn en el perímetro, y un gran pasaje de Cabrera.
 
Los puntos que se le negaron a la Gloria en el período de apertura, llegaron en el segundo, mientras que el Patriota se apoyó en el trabajo de Acevedo y Luchino, sus hombres más determinantes. La primera mitad se cerró con una ventaja de cuatro en favor del local: 38-34.
 
Tras el descanso largo se vio un cuarto jugado con mucho nerviosismo, defensas ásperas y una adrenalina que fue creciendo en los protagonistas. Con el correr de los minutos Instituto fue sacando rédito de la intensa presión que ejerció sobre su adversario. Mansilla de escaso protagonismo en la primera mitad, y Martina que había estado peleado por el aro, pasaron a comandar los ataques de la Gloria.
 
Como el local se hizo dueño de los acrílicos, el ataque patriota se recargó en Cantarutti, Luchino y Chahab. Ese factor resultó clave en esos diez minutos, donde Instituto controló a su rival y lo maniató. Una técnica bien sancionada a Chahab, y otra apresurada e innecesaria a Reinaudi parecieron desarticular a “9”.
 
Más aplomado y sereno que su adversario, Instituto fue estirando la ventaja, que llegó a ser de dieciocho (63-45) tras los triples de Martina y Bruna. Pero un lanzamiento de mitad de cancha de Arese, sumado a un libre adicional, le devolvió parte de la esperanza a los de Río Tercero antes de ingresar a los diez finales: 63-49.
 
En el último cuarto dio la sensación que Instituto se aseguraba el título mucho antes del final. Cutley se convirtió en una pesadilla para la defensa patriota, mientras Bruna siguió manejando con inteligencia los hilos del albirrojo, sobre todo para encontrar grietas por donde pasar el balón. La diferencia se volvió a ampliar a dieciocho (67-51) con siete minutos y medio por jugar.
 
Por eso parecía un partido liquidado, pero “9” volvió a las fuentes, le cerró los caminos a su adversario, bloqueó el poste bajo y comenzó a buscar y encontrar tiros abiertos. Acevedo volvió a gravitar en la pintura, Arese por todo el frente, mientras Chahab y Luchino completaron con anotaciones en el perímetro. La diferencia se redujo a un dígito (70-63) en menos de tres minutos.
 
De allí en más Instituto jugó con la desesperación de su adversario, que llegó a quedar a cinco y con chances de recortar aún más la diferencia, pero una pelota que salvó Bruna y terminó en triple de Sciutto acabó sentenciando el partido.
 
Instituto se consagró campeón de manera merecida, fue el mejor equipo de la temporada y lo ratificó en la final ante un durísimo adversario como 9 de Julio, que a pesar de no contar con Alejandro Spalla una vez más, vendió cara su derrota y luchó de igual a igual por el título, que por primera vez en la historia, quedó en manos de un equipo cordobés.
 
Roberto Martín
En Twitter: @basquetplus
En Twitter: @robertofmartin

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