España

Pesic e Ivanovic: dos viejos lobos que aprovecharon una definición extraña

16:33 29/06/2020 | No es casual que los dos entrenadores finalistas de la acb sean Pesic e Ivanovic, sabios y conocedores de cómo entrarle a los jugadores en situaciones especiales.

Ivanovic y Pesic hoy, en la rueda de prensa por la final (Foto ACB)

La final de la Liga acb de España tendrá mañana a dos clubes históricos en la definición, como Barcelona y Baskonia, y también a dos históricos en los banquillos, como Svetislav Pesic en el Barça y Dusko Ivanovic en el equipo vasco. No es casual y aquí analizaremos esta historia particular. 

Pesic es el entrenador más veterano de la acb y de la Euroliga, con 70 años (28/8/49, Novi Sad), mientras que Ivanovic es también de los mayores, con 62 (1/9/57, Bijelo Polje). Ambos nacieron en lo que era Yugoslavia, aunque Dusko es de la hoy República de Montenegro, gran generadora de jugadores de básquetbol. 

Pesic tuvo un correcto desempeño como jugador, siempre en su país, y se retiró en 1979, justo cuando Ivanovic empezaba su carrera como integrante del Buducnost, para luego pasar al que, para muchos, es el mejor equipo de la historia del básquet FIBA: la Jugoplastika tricampeona de Europa entre 1989 y 1991 que tenía en su plantel a jugadores como Toni Kukoc, Dino Radja, Velimir Perasovic, Zan Tabak, Zoran Savic, etc, drigidos por Boza Maljkovic. 

Pesic e Ivanovic nunca compartieron equipo, pero cada uno por su lado fue forjando su carrera como entrenador como parte de una escuela yugoslava que hizo historia durante mucho tiempo, gracias a la enorme cantidad de exponentes de ese país, como el propio Maljkovic, Ivkovic, Obradovic, etc.

Pesic tardó poco en conseguir el éxito. Emigró joven a Alemania, donde hizo un carrerón, sobre todo con la selecciòn nacional, a la que sacó campeona de Europa en 1993. Se quedó muchos años, ganó una Korac con el Alba, y luego sí le llegó la chance de dirigir a su país y ser campeón mundial en 2002, en la recordadísima final contra Argentina en Indianápolis. 

Tras cartón, el mayor de sus éxitos, que todavía hoy le permiten tener una espalda como pocos: triple corona en 2002/03 con Barcelona: Copa, ACB y Euroliga. Por primera vez, tras mil frustraciones, los catalanes conseguían la ansiada Copa de Europa. Después de su salida en 2004, deambuló por media Europa hasta que Barcelona, en pleno incendio en 2018 tras cortar a Sito Alonso, lo fichó de nuevo para revivir viejas épocas. Y de alguna manera lo logró. Ganó dos Copas del Rey seguidas y aquí está hoy, intentando llevarse la acb que se le niega al Barça desde 2014. Mucho tiempo para un club así. 

Lo de Dusko es distinto. Dusko es Baskonia. No hubo ni habrá otro como él en el club vasco. Esta es su tercera etapa en Vitoria y, de alguna manera, su última llegada tiene bastante similitud con la de Pesic al Barcelona. Tras el paso de Velimir Perasovic, su excompañero en Jugoplastika, llegó en diciembre del año pasado para apagar un incendio. Y, una vez más, lo hizo. 

Dusko llegó por primera vez en el 2000 al club y coincidió con uno de los planteles de mayor talento que haya tenido Baskonia, con dos jóvenes que serían únicos, como Luis Scola y Chapu Nocioni, y así armó un plantel campeón que ganó una acb, dos Copas del Rey y dejó un recuerdo imborrable. Se fue tentado por las sirenas del Barcelona, pero allí no funcionó su sistema rígido y en 3 años apenas ganó una Copa del Rey. Volvió otros 4 años en el 2008, se reencontró con Chapu al final, con Prigioni, y se dio el gusto de ganar otra Copa y otra Liga. Volvió a irse y volvió a no irle bien, por lo que su caída en diciembre no podía venirle mejor, ahora con otro aspecto, colita en el pelo y algo más tranquilo. 

Sin embargo, esta fase final especial de la acb demostró que Pesic e Ivanovic tienen algo especial. Tienen el don de convencer, y la capacidad que tienen pocos de saber exprimir hasta el último centímetro cúbico de energía que tiene cada dirigido en un momento tan determinado y corto con esta definición. Con estilos distintos. Ivanovic más aggiornado al básquet actual, aunque siempre sostenido por la defensa y la intensidad, y Pesic siendo hábil para dejar ser a sus jugadores. Pero pícaro estratégicamente como pocos. 

Mañana uno tiene todo para perder (Pesic) y el otro todo para ganar (Ivanovic), pero a ninguno de los dos le cambiará demasiado la carrera el resultado. Saben estar en estos momentos y si no consiguen el triunfo no será por no haber hecho su parte. 

 

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