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Revivimos el relato de Ginóbili sobre su único partido contra Michael Jordan

15:44 21/03/2019 | Seguimos con el repaso de los mejores momentos de Ginóbili en los Spurs y, esta vez, toca revivir en la voz del propio Manu, cuando se enfrentó por única vez contra el gran Michael Jordan.

A una semana de lo que será el homenaje de San Antonio para Manu Ginóbili, seguimos repasando sus mejores momentos en su carrera NBA. Esta vez, revivimos el relato, en noviembre de 2016, del propio Manu sobre la única vez que enfrentó a Michael Jordan:

 

Hace catorce años, en la misma ciudad en la que escribo estas líneas, jugué mi único juego contra Michael Jordan, mi héroe de la infancia. Recuerdo que era un 31 de diciembre, que estaba regresando de un esguince de tobillo y que había jugado brevemente, tal vez dos o tres minutos el día anterior en el Madison Square Garden. En aquel entonces, Pop no era el Pop que es hoy y no descansaba a los jugadores en absoluto. Las posibilidades de jugar minutos significativos eran pequeñas pero no nulas. Habría estado feliz con cinco o seis buenos minutos en los que tal vez, iba a marcarlo un par de veces o ser marcado por él. ¿Quién sabe? Bueno, Pop. Por supuesto.

En mi mente, así fue como pasó la noche. El juego comenzó. Entusiasmo en el aire. Nada en el primer cuarto, pero era previsible. Nada durante la mayor parte del segundo cuarto y me estaba preocupando, pero cuando estaba a punto de ir al vestuario, Pop se volvió, me miró y me dijo: "¡Entrá! ¡Sacá a TD!". Recuerdo jugar alrededor de 7 segundos, no tocar el balón y que MJ ni siquiera estaba en la cancha en ese momento. No importa. Es un juego de 48 minutos. Muuuuuy largo y faltaba una pareja segunda mitad. Voy a estar bien.

Después del descanso me aseguré de que estaba listo para el resto del juego, estaba volando durante ese calentamiento, creo que incluso hice una volcada de molino una vez. Quizás hacia el final del tercer cuarto, al menos para darle a Bruce Bowen un respiro, iba a jugar. No. No sucedió. El partido se mantuvo parejo en el último cuarto y Pop nunca volvió a usarme de nuevo. Juego terminado. Derrota. No MJ. Sin historia interesante que contar. Muy pobre final del 2002. Alguien podría pensar, "Relajate, hay otro juego contra ellos en San Antonio. Cuando por fin estés sano vas a ser capaz de jugar". ¡NO! Los Wizards habían llegado a San Antonio dos semanas antes, unos días después de que se me torció el tobillo. Definitivamente no iba a haber otro juego de MJ-MG.

Para asegurarse de que mi memoria no exageraba fui a www.basketball-reference.com y lo revisé. Volví a ese día exacto y encontré el boxscore. Quería convencerme de que no era tan malo como recordaba. Aquí está el boxscore final.

Esperá, esperá ... ¡jugué un minuto! No era tan malo como pensé. Incluso tomé un tiro. Bien, tal vez fue un buen tiro, probablemente salió de adentro. Luego una buena acción defensiva y eso fue todo. Pero quería saber más, quería desafiar mi cerebro así que fui a explorar el jugada a jugada.

¡Malas noticias! En realidad jugué 5,2 segundos y tomé un airball de 12 metros. Ahora incluso lo recuerdo. MJ estaba en la cancha, pero en el otro lado vigilado por Bruce Bowen (por supuesto). Pop vio que se habían ido pequeños y no quería que Tim Duncan tuviera su tercera falta personal. "Manu, ¡sacá a TD, tomá a Hughes!". ¡Ay! ¡Tan cerca!

Sé que no es una historia terrible, pero como un novato, esperaba una grande. Sólo tuve una oportunidad de jugar contra el tipo que aparece en el poster. Ese poster de tamaño humano que miraba cada noche cuando era niño antes de ir a la cama y que me desafió para ser mejor y mejor.

¡Y lo hice! No por mucho tiempo, pero ¡lo hice!

Hace unos días Dante y Nico, mis hijos gemelos de seis años y medio, me preguntaron por Michael Jordan (un amigo en la escuela mencionó que hace mucho tiempo, había un tipo que era incluso mejor que Lebron, me dijeron). Así que les dije quién era y les mostré algunos momentos memorables en YouTube. Cuando terminé les pregunté, ¿sabían que una vez jugué contra él? Y empecé a contarles esta historia mientras sus ojos se volvían cada vez más grandes.

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