Eurobasket 2017

Serbia vuelve a meterse en una final: 87-79 para derrumbar a Rusia

18:18 15/09/2017 | De la mano de Bogdanovic y Marjanovic, Serbia se llevó una apasionante semifinal ante Rusia y el domingo buscará el oro del EuroBasket.

Otra nueva exhibición de Bogdanovic para Serbia (foto: FIBA)
La fantástica Eslovenia de Doncic y Dragic ya tiene rival para la lucha por el oro. Serbia se convirtió en el segundo finalista del EuroBasket después de vencer a un durísimo seleccionado de Rusia por 87-79, metiendose así en la definición de la cita continental después de ocho años.
 
Serbia ya había sido bronce en la última edición del 2015, pero no jugaba una final desde 2009 cuando cayó ante un dominante de la última década como España. Ahora volverá a ese escenario, recordando que desde que compite como Serbia (2007) su mayor logro europeo había sido aquella medalla de plata en Katowice 2009. Obviamente que desde entonces los serbios se han hecho un nombre importante a nivel mundial, ya que tras haber llegado a las finales del Mundial de España y de los Juegos Olímpicos de Río ahora arriban a una definición europea.
 
Hoy Serbia demostró una vez más su exquisito poderío y las razones que han llevado a este seleccionado a posicionarse dentro de las grandes potencias mundiales de este deporte. Encima, en un caso muy similar al de los eslovenos pero con más sustentos a nivel logros, Serbia también posee una base de jugadores que nutrirán al equipo nacional de acá a varios años más. Hoy la rompió justamente uno de esos jugadores que desde hace tiempo ya se convirtió en un líder para esa conducción en presente y futuro: Bogdan Bogdanovic.
 
Con 25 años, el escolta que pertenece a los Sacramento Kings de la NBA volvió a hacer un partidazo. Lideró una vez a Serbia con 24 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y +24 de valoración, acompañado en esta oportunidad por un letal Boban Marjanovic que también la rompió (22 unidades, 6 rebotes y 4 asistencias). En Rusia, lo mejor pasó por las manos de Aleksei Shved, un gran referente que brilló con 33 puntos más 5 asistencias pero que finalmente se quedó sin premio.
 
Serbia jugó un primer tiempo letal. Si bien los primeros diez minutos encontraron un trámite más parejo (25 a 20 para los bálticos, con un juego más seteado), el seleccionado de Sasha Djordjevic hizo un descomunal segundo parcial cuando pudo correr y limitar a los rusos en el 5 contra 5. Serbia cortó línea de pase, defendió con una voracidad enorme permitiendo apenas 14 unidades en contra, y desde ahí construyó una carrera brillante que lo llevó al descanso largo 48-34 arriba.
 
Pero no era síntoma para pensar en un quiebre. Rusia ya había demostrado varias veces recuperaciones furiosas en el medio de un partido, durante y antes del torneo, por lo que había que estar atentos al complemento. Y arrancó el show de Shved, con acierto y otro nivel de intensidad en los rusos, descontando a 66-57 al culminar el tercer cuarto. La vuelta de Rusia al partido fue increíble, ya que llegó a descontar 14 tantos promediando el último periodo (pasó de un -16 a -2), metió muchísima presión y demostró por qué llegó a meterse dentro de los cuatro mejores de Europa.
 
Pero claro, el infierno que desataron Bogdanovic y Marjanovic despegaron una vez más a los bálticos para descomprimir la situación y de a poco el reloj pasó a ser un aliado de lujo. Dos bombazos de Shved redujeron la brecha a un doble (75-73), pero Micic respondió también desde el perímetro y dos acciones brillantes de Bogdanovic prácticamente sentenciaron la historia (triples y doble para dejar el duelo 83-76 a 1m07s). Serbia selló el juego con estas acciones, se metió en la final y ahora buscará la gloria ante Eslovenia.
 
 

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