Eurobasket

Grecia y una bala de bronce para matar al demonio de las derrotas

14:02 14/09/2025 | Los helenos le ponen el punto final a una tremenda historia, tras 16 años sin pisar un podio y con una estrella que soportó todo para cumplir su sueño nacional.

Grecia y un bronce ansiado (FIBA)

El básquet griego rompió una sequía de 16 años y volvió al podio del Eurobasket. En Riga, la selección dirigida por Vasilis Spanoulis superó a Finlandia 92-89 y se quedó con el bronce, repitiendo el logro alcanzado en 2009. Con este resultado, Grecia suma ya seis medallas en la competencia continental (dos oros, dos platas y tres bronces) y siete en torneos mayores al contar también la plata mundial de 2006.

La figura indiscutible fue Giannis Antetokounmpo, autor de 30 puntos, 17 rebotes y 6 asistencias, en un rendimiento que lo colocó en la historia de la competencia: apenas el cuarto jugador en tres décadas en superar los 25 puntos y 15 rebotes en un mismo partido de Eurobasket. La historia tiene tintes épicos: en 2009, un joven Giannis, todavía apátrida y viendo desde un barrio humilde de Atenas la victoria helena frente a Eslovenia, soñaba con vestir la camiseta nacional. Hoy, ya convertido en campeón NBA y estrella global, cumplió aquel anhelo de chico: devolverle a Grecia una medalla.

El triunfo también significó un cierre simbólico para Kostas Sloukas y Kostas Papanikolaou, veteranos que habían estado en los seleccionados juveniles ganadores de medallas en la década del 2000 pero nunca habían saboreado un podio con la absoluta. Ambos habían llegado a Riga con la idea de un último baile en la selección, y la victoria ante Finlandia les permitió sellar sus carreras internacionales con la presea que tanto les había sido esquiva.

Más allá de los nombres propios, la campaña 2025 marca un renacer del básquet heleno. Spanoulis, héroe de 2009 como jugador y hoy entrenador, fue el nexo entre generaciones. Con un Antetokounmpo en plenitud y el aporte clave de Tyler Dorsey (20 puntos) y Vassilis Toliopoulos (15), Grecia volvió a sentirse protagonista en Europa. El bronce no solo corta una racha amarga: también suelda un círculo maldito y proyecta a los helenos nuevamente entre las potencias del continente.

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