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LeBron James: 18 años, nada conseguido todavía y un no a Reebok por 10 millones

08:45 29/06/2026 | Diez millones de adelanto. Porque el contrato que le ofrecía la marca igualaría la oferta de cualquier otra. La historia de por qué James dijo que no.

LeBron James: 18 años, nada conseguido todavía y un no a Reebok por 10 millones

Hoy es fácil decirlo con el diario del lunes, pero en 2003 no había NIL, LeBron James todavía estaba en la secundaria y, si bien era una estrella nacional como nunca hubo una antes o después a esa edad, su futuro no estaba asegurado. Iba a estarlo, pero no lo estaba. De hecho, LeBron vivía con su madre (su padre nunca estuvo presente) en unos apartamentos muy humildes en Akron, Ohio. 

Cuando se acercó el salto a la NBA, todavía cursando el último año secundario en St. Vince St Mary, Reebok fue por él. Le mandó un avión privado para reunirse en Boston con él y su familia. Los representantes de Reebok fueron desde New York y en el camino, Steve Stoute, un ejecutivo del mundo de la música que también trabajaba en publicidad, le dijo al Paul Fireman, CEO de Reebok: "Mira Paul, en nuestro ámbito se suele hacer esto. Dar un adelanto para asegurarnos al cliente". 

Fireman compró la idea, pero no consiguió que la empresa le diera el cheque por ese adelanto, que estipuló en 10 millones de dólares, por lo que llamó a su esposa y ella firmó uno suyo personal, que le mandó a la reunión que tendrían con LeBron. "LeBron, sé que Adidas y Nike te ofrecerán 100 millones de dólares de contrato. Yo igualaré ese trato y te daré un bono por firmar de 10 millones de dólares —ahora mismo— para que no tomes esas reuniones. Te daremos 100 millones de dólares más los 10 millones como bonus por firmar. Ahora’. 

Y entonces puso el cheque que le había traído un chofer sobre la mesa. LeBron tenía 18 años y vivía en una casa de un barrio subvencionado, donde no sobraba nada. James pidió unos minutos a solas con su madre en una habitación contigua. "Mi madre y yo estábamos viviendo en un apartamento de la sección 8 viviendas en Akron -diría años después LeBron-. Al otro día iría a la escuela en Akron. No tenía una puta mierda. Entonces mi mamá me miró y me dijo: 'Hijo, confía en tu instinto. Si te están ofreciendo esto, entonces quién sabe lo que las otras compañías pueden ofrecerte. Y sí. No tenemos una mierda ya, así que no es que cambie nuestra vida en este momento. Tal vez en el futuro, pero quiero que confíes en tu instinto y hagas lo que creas que es correcto'”.

LeBron volvió tras esos minutos y le dijo a Fireman: "Le agradezco, pero no acepto el anticipo. Voy a tener esas otras reuniones". Fireman se quedó helado. Un chico que no tenía nada despreciaba 10 millones de dólares extra (porque los 100 de contrato se lo pagarían todas), convencido. Sin apenas dudarlo. El resto es conocido. James terminó firmando con Nike en el 2003 por 7 años y 87 millones de dólares, pero se estima que al día de hoy ganó más de mil millones con la marca. Igual, no es ése el punto, porque quizá hubiese logrado lo mismo con Reebok. Es la decisión de un pibe pobre de 18 años ante un empresario poderoso. Aunque no lo sabía, ese chico ya era LeBron James. 
 

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