Obras y Ferro, final porteña para una Copa que no pudo empezar mejor
11:58 02/04/2026 | Las dos semifinales de ayer tuvieron cierres increíbles que llevaron la tensión al máximo y todos esperamos que eso se repita esta noche en el clásico de los 70 y 80.
- Obras (CABA) vs Ferro (CABA)
- Hora: 22.30 Dónde verlo: TyC Sports.
- Árbitros: Alejandro Chiti, Pablo Estevez, Alejandro Zanabone.
- Estadio: Polideportivo Cincuentenario.
Pocos choques tienen la historia de Obras y Ferro, más allá de que fue una historia local, de la Ciudad de Buenos Aires, con picos en las décadas del 70 y el 80. De todos modos, pese a esa situación, el clásico rebotaba en todo el país por el simple hecho de tener a los principales jugadores del país: Cadillac, Raffaelli, Romano, Martín, Perazzo, etc en el tachero y Cortijo, Maretto, Luis González, Maggi, Oroño y otros. Duelos también de entrenadores, con Flor Meléndez en Obras y León Najnudel en Ferro.
Eso se cortó cuando empezó la Liga y Obras decidió no jugarla. No hubo más enfrentamientos hasta que los de Núñez ascendieron a la Liga a fines de los 90, pero ya no fue lo mismo porque cuando Obras se puso bien, Ferro estaba en el ascenso. Recién ahora se está viendo otra vez a los dos arriba este año, y la Copa Islas Malvinas volverá a ponerlos en una final más de 40 años después.
Y en una final que pinta muy bien, al menos por lo que las dos semis le regalaron a la gente que fue a la cancha o lo miró por TV. En ese sentido, los dos llegan con una carga anímica muy favorable, por motivos quizá opuestos. Obras, porque supo reponerse a un final de tiempo regular que pudo haberlo liquidado mentalmente y Ferro porque levantó un -12 a 2m33s del cierre y lo terminó ganando otra vez con una aparición mágica de Emi Lezcano.
La primera pregunta para esta noche es obviamente cómo quedaron después de partidos muy exigentes y con apenas 24 horas de descanso. Pero, aunque se haya dicho mil veces, en una final no hay cansancio que valga y pasa todo más por las ganas, el deseo y la energía que saque cada uno de algún lado de su cuerpo o mente.
En cuanto al choque en sí, para Ferro es una gran oportunidad para terminar de romper la mala racha que traía hasta ayer (5 derrotas en fila), meter un segundo título en el año y retomar la energía positiva para los últimos dos meses del año, o lo que quede de acuerdo a dónde llegue en los playoffs. Y para Obras sería ratificar que está en el camino correcto, que puede aspirar a lo máximo este año y que está preparado. Será un partido que puede marcar lo que queda de la temporada.
¿Por dónde pasará el juego? Si nos guiáramos en base a estadísticas y números, se podría pensar que Ferro buscará imponer un ritmo más elevado a partir de ser el 2º pace más alto de la Liga y Obras el 3º más bajo. Pero eso sería demasiado esquemático. porque los dos buscan anotar en los primeros segundos, algo cada vez más común en nuestro básquet. Las piernas serán un tema, porque los jugadores no están acostumbrados a los back to back. No es un partido normal.
¿Cuáles son los puntos clave de cada equipo? El de Ferro todo el año fue su intensidad defensiva. Si no la logra sostener todo el partido, se le complica, porque necesita la bola para poder correr. Está claro que desde que se lesionó Vasirani le cambió bastante el panorama, porque Eduardo le modificaba mucho a los rivales por lo que generaba su presencia en la zona cercana al cesto. Para él y para el resto. Como en todo el año, Fede Fernández reseteó y buscó variantes para suplirlo y lucha permanentemente para no tener excusas. Lo que hay es esto y con esto hay que arreglarse.
En ese sentido, Obras está mejor, porque si bien tuvo la lesión larga de Mata (75 días), Marcos volvió, ayer fue importante y el resto está bien. Físicamente, Obras es un equipo duro, porque tiene jugadores desequilibrantes por potencia, como Zezular, probablemente el gran dolor de cabeza para Fede Fernández, más allá de Sabin, que ayer estuvo bastante controlado pero está claro que tiene la capacidad y el carácter para encontrar sus tiros como sea. Sospechamos a Bettiga intentando ser su estampilla, pero sobre todo una defensa de equipo muy en bloque, porque Obras tiene gol en muchas manos y no se puede soltar a ninguno.
Una clave central será el rebote, donde Ferro no es fuerte. Pensemos que se quedó sin jugadores de más de dos metros, con asterisco en Peacock, que cumple un rol bastante específico porque por su físico no encaja demasiado en el ritmo que pretende darle Fernández pero, al mismo tiempo, es el único que puede imponer tamaño y peso cerca del cesto. Si Ferro no logra al menos emparejar el rebote, tendrá problemas. Y Obras tiene como complicarlo, no solo con sus internos (Delía, Corum, hasta Bilbao), sino también con sus aleros fuertes, sobre todo Zezular, pero también Mata. La tarea de Bettiga aparece como vital, como siempre.
Obras llega como uno de los equipos más regulares del 2026, con el valor extra que significa tener en el roster al 4º jugador argentino más ganador de la historia (Mata), en momentos donde ese liderazgo será fundamental. Lo de Ferro va por otro lado. Están locos, y esa locura hermosa que los llevó a lograr mucho en este último año, es su combustible. No hay nada que los frene ni rival que pueda enjaularlos. Son un espíritu libre que de vez en cuando pierde el eje, pero que desde los cuartos del año pasado ante Boca se convenció que siempre puede. Ojalá ambos repitan el espectáculo de anoche.
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