Liga Nacional

Fran Cáffaro: un debut de élite y la promesa de un nuevo dominio

08:45 25/09/2025 | El interno tuvo sus primeros minutos en el básquet argentino con la camiseta xeneize y mostró categoría para regir el juego desde otro lugar, iniciando la búsqueda del tri.

Francisco Cáffaro y su debut xeneize (LNB Contenidos)

Boca inauguró la temporada 24/25 de la Liga Nacional con una victoria que se ajustó a lo esperado: 82-67 sobre Racing de Chivilcoy, en La Bombonerita. El bicampeón fue superior de principio a fin, aunque el conjunto bonaerense se animó a dar pelea y llegó a incomodar al campeón. En ese marco, todas las miradas se posaron en Francisco Cáffaro, quien firmó un estreno soñado como nuevo pilar en la pintura azul y oro.

El pivote de 25 años tuvo un debut que justificó la expectativa con números contundentes: 15 puntos (4/7 T2, 7/8 TL), 11 rebotes, una asistencia, una recuperación y 28 de valoración. Desde su ingreso, fue un factor determinante en la construcción de la diferencia inicial. Con 10 puntos y 5 rebotes en apenas 12 minutos, Cáffaro marcó el pulso del partido, aprovechando las limitaciones de su rival directo, Deion McClenton, que acumuló tres faltas en menos de cinco minutos. A partir de allí, Boca consolidó su dominio en la zona pintada y forzó a Racing a intentar otros caminos.

La presencia de Cáffaro significó más que estadísticas. Su talla (2.15 metros, el jugador más alto de la Liga) aportó intimidación defensiva y le dio al equipo de Gonzalo Pérez un recurso de peso para cubrir la salida de José Vildoza, su gran referencia ofensiva en las últimas dos temporadas. El xeneize respondió desde el juego interior: además del impacto del ex Girona, Pipi Barreiro se destacó con 16 puntos, confirmando que la dupla puede transformarse en un nuevo eje del campeón, al que aún le falta sumar las características de un pivote extranjero.

Para un jugador que llega tras cinco años en la NCAA y unos primeros pasos de profesional en España con pocos minutos, este debut representa un salto clave: empieza a construirse como un interno dominante que siempre prometió y demostró en el subcampeonato de la Americup. En su primera noche en la Liga Nacional refuerza la idea de que Boca no solo defiende el bicampeonato, sino que empieza a redefinir su identidad desde la pintura. Cáffaro encarna esa transformación: la búsqueda de un nuevo dominio que puede marcar la diferencia en una temporada donde el tricampeonato aparece como objetivo tangible.

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