La salida de Chris Paul de los Clippers abrió una serie de decisiones pendientes para la franquicia, que aún debe definir cómo proceder con su separación del plantel. Mientras tanto, surgieron versiones sobre un posible retiro del veterano base, pero según Marc J. Spears (ESPN), Paul no tiene intención alguna de dejar el básquet: se siente respaldado por jugadores actuales y retirados, y mantiene su deseo firme de seguir compitiendo. El interrogante ahora es dónde podría continuar, ya que solo 10 equipos tienen un lugar disponible en sus plantillas.
Antes de que Paul evalúe destinos, los Clippers deben concretar su salida de manera oficial. El equipo tiene la opción de rescindir su contrato, pero no de inmediato: deberían firmar un reemplazo dentro de los 14 días, algo imposible por ahora debido a limitaciones del tope salarial, lo que los obliga a esperar hasta enero. También está la alternativa de un traspaso, aunque el base no puede ser intercambiado hasta el 15 de diciembre, lo que prolonga aún más la incertidumbre.
En su breve etapa esta temporada, Paul disputó 16 partidos con un rol reducido de poco más de 14 minutos por juego. Promedió 2.9 puntos, 1.8 rebotes y 3.3 asistencias, con bajos porcentajes de efectividad. Aun así, busca mantenerse activo en la NBA mientras espera que Clippers y mercado definan sus próximos pasos.
















