Los Lakers levantan el vuelo justo a tiempo
11:50 25/03/2026 | Durante una parte de esta temporada, Los Angeles Lakers parecían condenados a vivir entre la duda y la urgencia.
Durante una parte de esta temporada, Los Angeles Lakers parecían condenados a vivir entre la duda y la urgencia. Por momentos, la postemporada se veía más como una amenaza que una promesa. Pero, una vez más, la parte decisiva del calendario ha hecho crecer al equipo y con mucha contundencia: ocho victorias consecutivas, un balance 45-25 y la tercera plaza del Oeste, todo gracias a un Luka Doncic desatado y un LeBron James que sigue mandando incluso cuando no necesita monopolizar cada ataque.
Del miedo al play-in a mirar de frente a cualquiera
Hace no tanto, el discurso alrededor de los Lakers era muy distinto. Se hablaba de un bloque irregular, de una plantilla con picos demasiado altos y valles demasiado peligrosos, capaces de ganar a cualquier rival un día y al siguiente perder contra un equipo haciendo tanking. En una Conferencia Oeste comprimida y salvaje, una mala semana podía sacarte del factor cancha y dejarte en el play-in. Por eso esta reacción llega en el mejor momento posible: suma victorias y con una sensación general muy positiva. Ahora mismo, los Lakers son un rival muy serio por el título.
La clave de esta mejoría ha estado en la forma en la que se ha construido la racha. Los de J.J. Redick han ganado peso competitivo justo cuando más hacía falta, enlazando triunfos de valor y consolidando una identidad clara. El equipo tiene una referencia absoluta en Doncic, uno de los más seguidos en las apuestas, con un socio de lujo en LeBron y suficientes piezas alrededor para sostener partidos exigentes. El cambio de tono es evidente, permitiendo al equipo jugar con mucha autoridad. En marzo, que es cuando se separan los equipos incómodos de los peligrosos, los Lakers se han convertido en uno de los claros candidatos a todo.
Luka incendia la pista y LeBron marca el compás
El gran símbolo de este despertar tiene nombre propio. Luka Doncic viene de firmar 60 puntos ante los Miami Heat en una noche histórica, después de haber anotado otros 40 a los Houston Rockets apenas 24 horas antes. En dos encuentros, 100 puntos. Esto demuestra que los Lakers tienen un jugador capaz de desordenar cualquier defensa y de alterar el techo competitivo de toda la franquicia, lo que les deja en un mucho mejor lugar de cara a cualquier casa de apuestas de la NBA. Su exhibición ante los Heat ha servido para reforzar la idea de que cuando el esloveno está enchufado, este equipo es capaz de aspirar a cualquier cosa.
Pero lo más llamativo es que el vendaval ofensivo de Doncic no eclipsa a LeBron, más bien lo sitúa en un lugar todavía más amenazante. Ante Miami, James firmó un nuevo triple-doble y demostró que entiende cuándo tiene que acelerar, cuándo organizar y cuándo dejar que el foco lo absorba otro. Esta convivencia entre la explosión del esloveno y la lectura eterna del veterano está dando a los Lakers el equilibrio que no se había vislumbrado en toda la temporada. El talento estaba ahí, ahora se ha llegado a la continuidad, la salud competitiva y la sensación real de rumbo.
Con ocho victorias consecutivas, un balance de 9-1 en los últimos diez encuentros y la tercera posición del Oeste ya en sus manos, los Lakers han llegado a tiempo al tramo en el que de verdad se decide todo. Todavía queda camino, rivales durísimos, noches incómodas… pero la dinámica ha cambiado por completo. Hace unas semanas, hubo un runrún de fin de proyecto. Ahora, la pregunta empieza a ser si no tenemos un nuevo contendiente serio al anillo.
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