NBA

San Antonio ya sacó ventaja: la NBA planea cambiar el draft y cerrar la puerta a otras dinastías

13:29 30/04/2026 | La liga evalúa una reforma profunda del sistema de lotería para desalentar el tanking, justo cuando los Spurs ya capitalizaron el modelo actual con una base joven de élite.

Dylan Harper, Victor Wembanyama, Stephon Castle (Getty)

Mientras los playoffs elevan la temperatura competitiva, la NBA acelera discusiones internas para modificar el sistema del draft. La propuesta presentada a los 30 gerentes generales apunta a un cambio estructural: ampliar la lotería a 16 equipos, aplanar las probabilidades y castigar a los tres peores récords con menos chances de obtener el pick número uno. La medida busca desalentar el tanking, pero también podría transformar por completo la manera en que las franquicias construyen su futuro.

En ese contexto, los San Antonio Spurs aparecen como uno de los grandes beneficiados del sistema actual. Entre 2023 y 2025 lograron tres selecciones top 5 que redefinieron su proyecto: Victor Wembanyama (1º), Stephon Castle (4º) y Dylan Harper (2º). A ese núcleo se suma De'Aaron Fox, consolidando una base joven que ya los devuelve a la conversación competitiva. Un escenario que, con las nuevas reglas, difícilmente pueda repetirse.

De concretarse estos cambios, el mapa competitivo podría estabilizarse en torno a núcleos ya consolidados. Para San Antonio, esto representa una ventana de oportunidad clara: con Wembanyama como eje y un grupo en crecimiento, el camino hacia un nuevo campeonato podría allanarse ante la dificultad de que surjan rápidamente nuevos contendientes desde el Draft. En otras palabras, la liga busca frenar el tanking, pero podría estar fortaleciendo —indirectamente— a quienes ya hicieron bien los deberes.

El proyecto, conocido como “draft 3-2-1”, introduciría un sistema más amplio y complejo a partir de 2027. La lotería pasaría de 14 a 16 equipos e incluiría a todos los que no clasifiquen a playoffs, con una nueva distribución de probabilidades: los perdedores del play-in (7º vs 8º) recibirían una bola; los equipos ubicados del 9º al 10º junto a los tres peores tendrían dos; y el resto de los no clasificados obtendrían tres. La lógica es clara: premiar la competitividad media y reducir los incentivos para perder deliberadamente.

Además, se sumarían restricciones inéditas como la imposibilidad de obtener el pick número uno en años consecutivos o de acumular múltiples selecciones altas seguidas, junto con límites para proteger picks futuros. La iniciativa —impulsada por el comisionado Adam Silver— incluye una cláusula de revisión tras el Draft 2029 y mayores facultades disciplinarias contra el tanking. En un contexto de clases talentosas como la de 2026, la NBA busca redefinir las reglas del juego sin romper el equilibrio competitivo.

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