Wembanyama y el dilema de los 55 millones: ¿hasta dónde puede faltar?
13:00 14/12/2025 | El francés regresó tras ausentarse en 12 partidos por una lesión en la pantorrilla, pero ahora deberá cuidar cada falta si busca ser el Defensor del Año y más millonario.
Victor Wembanyama había tomado ventaja en la carrera defensiva de la NBA antes del parate forzado por su lesión en la pantorrilla. Lidera la liga en tapas por tercera temporada consecutiva y también encabeza el rubro rebotes, un combo que lo puso al frente en la pelea por el Jugador Defensivo del Año 2025/26. Sin embargo, la estadística no camina sola: el calendario también juega.
El escollo es reglamentario y no admite grises. “Para ser elegible a los premios individuales y a los equipos All-NBA, un jugador debe disputar al menos 65 partidos de temporada regular”, establece el reglamento de la NBA (CBA). Wembanyama ya se perdió 12 encuentros y solo puede ausentarse en cinco más hasta abril si quiere seguir en carrera.
El impacto no es solo simbólico. El pívot de San Antonio será elegible para una extensión máxima en el próximo receso. Hoy, el piso es un contrato de cinco años y 271 millones de dólares, pero ese número puede escalar de forma abrupta. “La elegibilidad a premios mayores activa los criterios de contrato máximo designado”, detalla el CBA de la liga.
Ahí aparece la cifra que sacude todo: 55 millones de dólares. Si Wembanyama logra el DPOY, un MVP o integra algún quinteto All-NBA, su extensión podría trepar hasta los 326 millones. Si no alcanza el umbral de partidos, ese salto desaparece. No es una cuestión de rendimiento, sino de presencia.
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