Selección Argentina

Sangre albiceleste: Gabriel y Mateo Díaz, otro dúo padre e hijo de Selección

08:45 28/11/2025 | Con los minutos de Mateo en el Argentina vs Cuba, se alarga una lista que cruza generaciones. El padre de la criatura, sorpresa en la lista, disputó 2 torneos con la Mayor.

Los Díaz y su historia con la Albiceleste

El básquet argentino volvió a vivir una postal entrañable en La Habana. En la tensión del debut rumbo al Mundial 2027, Mateo Díaz ingresó para jugar sus primeros minutos formales con la Selección Argentina. Apenas cuatro, suficientes para repartir una asistencia, sacarse la ansiedad de encima y, sobre todo, escribir su apellido en una lista que atraviesa más de ocho décadas de historia: la de los dúos padre e hijo que vistieron la camiseta albiceleste. Su padre, Gabriel Díaz, lo hizo en el Sudamericano y en el Premundial de 1997, sumando 10 partidos y abriendo un camino que hoy continúa en manos de su heredero.

La historia de estas familias empieza en blanco y negro, con los Chazarreta, pioneros absolutos. Gustavo padre fue campeón sudamericano en 1943, un logro que marcó a fuego a Gustavo Adolfo, quien se calzó la camiseta nacional en cinco torneos entre 1960 y 1968. Lo mismo ocurrió con los Pérez, una dinastía respetada: El Indio Evaristo, jugó el Sudamericano de 1960; su hijo, El Gallo Esteban, saltó a la cancha en nada menos que 12 torneos entre 1987 y 1996, siendo campeón sudamericano en 1987, oro panamericano en 1995 y protagonista en el Mundial 94 y los Juegos Olímpicos de Atlanta 96.

Los setenta reforzaron la tradición con dos nuevas duplas. Los Prato aportaron a Fernando, protagonista en torneos entre 1971 y 1983, bicampeón sudamericano en 1976 y 1979, y a Patricio, parte del seleccionado en tres competencias entre 2003 y 2007. También irrumpieron los Fernández, con El Sordo Rubén activo entre 1977 y 1984, y Gabriel, figura clave en la construcción de la Generación Dorada. El hijo debutó en 1997, cerró su ciclo en 2006 y dejó su huella con un Sudamericano y Premundial en 2001, además del oro eterno de Atenas 2004. Las dos familias demostraron que el legado no solo es emocional: también puede ser competitivo.

Ya en tiempos más cercanos, los Richotti extendieron la costumbre. Marcelo jugó tres torneos entre 1988 y 1990 —incluido el Mundial organizado en casa— y vio a su hijo Nicolás debutar en 2014, participando del Sudamericano y de los Juegos Panamericanos y Premundial del 2015. El camino siguió con los González, con El Chuzo Luis activo en el Sudamericano y Premundial de 1989, y su hijo Luciano, quien además tomó el apodo en dimunutivo, sumó sus primeros minutos internacionales en 2011 antes de sumarse al proceso de ventanas rumbo al Mundial 2019. Esa camada dio paso a los Faggiano, con Jorge debutando en 1983 y siendo campeón sudamericano en 1987, y Lucas participando de dos ventanas clasificatorias a China 2019.

En 2024 se sumaron los Farabello, otra familia marcada por la pelota naranja. Francisco debutó ante Colombia en las eliminatorias a la AmeriCup 2025, siguiendo los pasos de Daniel, quien dejó una marca indeleble: 78 partidos entre 1993 y 2006, con títulos sudamericanos y un Premundial en 2001, además del oro continental de 2004. Esa aparición fue la antesala del ingreso de los Díaz, la dupla más reciente. 

Apellido Padre (años en la selección) Hijo (años en la selección)
Chazarreta Gustavo (1943) Gustavo Adolfo (1960–1968)
Pérez Evaristo “Indio” (1960) Esteban “Gallo” (1987–1996)
Prato Fernando (1971–1983) Patricio (2003–2007)
Fernández Rubén “Sordo” (1977–1984) Gabriel (1997–2006)
Richotti Marcelo (1988–1990) Nicolás (2014–2015)
González Luis “Chuzo” (1989) Luciano “Chuzito” (2011–2019)
Faggiano Jorge (1983–1988) Lucas (2019)
Farabello Daniel (1993–2006) Francisco (2024)
Díaz Gabriel (1997) Mateo (2025)

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