NBA

Así funcionaba el póker con estrellas NBA y nexos mafiosos

14:20 24/10/2025 | El comienzo de la temporada se vio desenfocado por este caso que parece de ficción; mesas con rayos x, cámaras ocultas y la participación de familias del crimen organizado.

El póker que sacude a la NBA

El comienzo de la temporada NBA se vio opacado por una historia digna de Scorsese: una red de póker ilegal que mezcló a figuras del básquet profesional con la mafia neoyorquina. La investigación, encabezada por el FBI y el Departamento de Justicia de EE. UU., terminó con 31 acusados, entre ellos el entrenador de Portland Trail Blazers, Chauncey Billups, y el jugador de Miami Heat, Terry Rozier. Los fiscales detallaron un esquema millonario que utilizaba tecnología de espionaje, barajas marcadas y mesas equipadas con rayos X para estafar a los participantes.

Según el fiscal Joseph Nocella, del Distrito Este de Nueva York, los responsables del fraude empleaban “una variedad de tecnologías de trampa muy sofisticadas” para manipular partidas en Nueva York, Las Vegas, Miami y los Hamptons desde 2019. Los encuentros reunían a jugadores de alto perfil y empresarios adinerados —los llamados “fish”, según la jerga del grupo—, atraídos por la oportunidad de compartir mesa con atletas reconocidos, apodados “face cards”. Lo que las víctimas ignoraban era que los profesionales y hasta el crupier conocían el engaño, y que las cartas ya estaban marcadas, las mesas intervenidas y las manos, predeterminadas.

La estructura del fraude era cinematográfica. Los organizadores usaban máquinas de barajar alteradas para leer las cartas y enviar información en tiempo real a un “operador externo”. Este, a su vez, transmitía los datos a un cómplice en la mesa —conocido como quarterback—, quien se los comunicaba por señas al resto del grupo. También se empleaban lentes de contacto y gafas especiales para leer las marcas invisibles de las cartas, bandejas con microcámaras ocultas y hasta mesas con sensores capaces de detectar las cartas boca abajo.

La participación del crimen organizado tampoco fue casual. El FBI identificó vínculos con las familias Bonanno, Gambino, Luchesse y Genovese, históricas dentro de “La Cosa Nostra”. Estas proveían logística, controlaban las deudas y se quedaban con un porcentaje de las ganancias. “Estos juegos crearon un canal financiero para la mafia, que lo utilizaba para sostener otras actividades criminales”, explicó el agente especial Christopher Raia. El dinero se lavaba a través de empresas fantasma, efectivo y criptomonedas.

Chauncey Billups, una figura respetada en la NBA por su liderazgo y trayectoria como jugador, fue señalado como uno de los “face cards” del esquema: su presencia en las mesas servía para atraer víctimas que creían participar en un juego de élite legítimo. Kevi Garnett también es un nombre vinculado al caso, aunque aún se desconoce si como complice o victima. Aunque Billups niega haber estado al tanto de la manipulación, el escándalo lo dejó fuera del banco de Portland, al menos temporalmente. La liga confirmó su suspensión y el equipo lo reemplazó de forma interina con Tiago Splitter mientras se define su situación judicial.

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