Euroliga 2020/21

La historia de Nick Calathes, el base que solo quería honrar a su abuelo

20:49 27/01/2021 | Creció en Estados Unidos, pero su familia nació en Grecia. Se nacionalizó helénico para homenajear al hombre que le enseñó todo lo que sabe.

Calathes en Barcelona (Foto acb)

John: - Tomá
Nick: - ¿Qué es esto?
John: - Un sueño

Era un balón, pero para él era un estilo de vida, un camino que su nieto debía seguir. Ese niño era Nick Calathes y el arrugado señor era John, su abuelo. Su apellido no daba lugar a dudas y en griego significa, lisa y llanamente, básquet. La genealogía familiar era una cancha y el pequeño no tuvo otra opción. 

John y su esposa emigraron desde Lemnos, Grecia, a Estados Unidos cuando él tenía apenas 21 años. Allí formaron una familia y producto de la unión de uno de sus hijos con una madre con raíces irlandesas nació Nick, un 7 de febrero de 1989. Fue educado basquetbolísticamente hablando por su abuelo, quien se jubiló para enseñarle a su nieto todo lo que sabía sobre ese deporte.

No tarda en llegar
El talento innato de Nick no tardó en aparecer y en la secundaria se formó en Lake Howell High School, un colegio de Winter Park en el estado de Florida. Allí aplicó todos los consejos de John y, junto con el futuro jugador de la NBA, Chandler Parsons, guio a los suyos al campeonato en 2007, logrando un balance de 31 victorias y tres derrotas. 

Además, se recibió con honores, siendo el máximo anotador en el condado de Seminole y logrando el premio individual de Florida Mr. Basketball, uniéndose a una prestigiosa lista que incluye a talentos de la calidad de Vince Carter, Amar'e Stoudemire, Brandon Knight, y Austin Rivers.

Desafortunadamente, en ese campeonato su abuelo no pudo estar, ya que falleció un año antes. Pero Nick lo recordó siempre y más adelante entenderán el porqué. En medio de eso, el base aceptó una beca de Florida University, donde dirigía el actual entrenador NBA, Billy Donovan. En su estado continuó siendo el rey...

Fue seleccionado en el primer equipo de la All-Southeastern Conference (SEC) en 2009, y fue el único jugador en la nación en promediar más de 15.0 puntos, 5.0 rebotes y 6.0 asistencias por partido. 

Además, Calathes rompió todos los récords escolares de Florida en asistencias totales y de promedio por juego en cada uno de sus dos primeros años, totalizando 221 como freshman (6.1) y 231 (6.4) como sophmore. 

Revolución
Con muchos reclutadores poniendo sus ojos en él, Nick miraba para otro lado y su norte era Grecia. Quería retribuirle a John todo lo que él le había inculcado. Su amor por el básquet no hubiera sido tal sin la figura de su abuelo y ya se había nacionalizado helénico en 2008, por lo que su deseo era disputar unos Juegos Olímpicos con el país de su mentor.

El Campeonato de Europa U18 de ese año le permitió mostrarse por primera vez con la camiseta griega, pero lo mejor llegaría luego. Tras una temporada más en los Gators, Nick tenía bien en claro lo que quería. 

"Después de mi segundo año de carrera (en Florida) vino el Panathinaikos y me ofreció un contrato de tres años y una cantidad de dinero de esas que le cambian la vida a cualquiera. Y pensé que a la universidad siempre podría volver. Además, el equipo verde era en ese entonces el mejor de Europa, acababa de ganar la Euroliga", contó Calathes en una entrevista con La Vanguardia, obviando el hecho de que los Mavericks lo habían elegido en el pick 45 de la segunda ronda en el Draft del 2009.

Sus primeros años en Europa fueron discretos. No importó eso, Nick sabía lo que quería y creía en su talento, así que en la 2012/13 decidió dar un paso hacia atrás para tomar impulso, firmando con el Lokomotiv Kuban de Rusia. Por suerte, su apuesta salió bien y terminó siendo el MVP de la EuroCup.

Destino: Estados Unidos
Esto le valió la oportunidad en la NBA y se presentó en los Grizzlies en 2013 luego de que Dallas decidiese traspasar sus derechos. Su desembarco en Estados Unidos fue un sueño, pero pronto se convirtió en una pesadilla...

El 18 de abril de 2014, pocos días antes de que comenzara la postemporada, Calathes fue suspendido por 20 juegos por violar la política antidrogas de la NBA. La liga declaró que Nick había dado positivo por tamoxifeno, aunque no había evidencia que indicara que se estaba dopando con testosterona o usando cualquier otra sustancia para mejorar el rendimiento que hubiera sido enmascarada por eso. 

La declaración de la NBA que anunciaba la suspensión, que entró en vigor de inmediato, también indicó que la sustancia prohibida era un ingrediente de un suplemento que Calathes había estado tomando. Al calificar la suspensión como "una verdadera injusticia", el director ejecutivo interino de la NBPA, Ron Klempner, indicó que la suspensión sería apelada. 

Cansado, el griego decidió volver a la tierra nadal de su abuelo en 2015 para no irse por un buen tiempo. Ganó de todo en su país, desde la liga local (2017, 2018, 2019 y 2020) hasta la copa de Grecia (2016, 2017 y 2019), y puso al Panathinaikos bien alto. También representó a John y los suyos en tres mundiales, cumpliendo el sueño que se había propuesto.

Un sueño y un balón
Los caminos lo pusieron en la actualidad en Barcelona y su magia sigue dando hechizos a los rivales y regocijos a los hinchas. Le debe a John su juego y seguramente él lo mira desde arriba, sonriendo luego de cada inverosímil asistencia del armador que no ve ángulos de pase, sino que los crea. No importa su escudo, en el pecho una mirada se eleva. Un niño y su abuelo, su orgullo despega. 

 

 

Ignacio Miranda/ [email protected]
En Twitter: @basquetplus
En Twitter: @nachomiranda14

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