Análisis

Uruguay, el equipo que quiere cortar 40 años de frustraciones

16:30 27/02/2026 | Los vecinos llegan con uno de sus mejores equipos de las últimas décadas, pero con un esquema bien distinto. Poco juego interior y perímetro súper picante.

Uruguay, el equipo que quiere cortar 40 años de frustraciones

Aunque Argentina y Uruguay conforman uno de los clásicos más viejos del planeta, hace casi 6 años que no se ven las caras. La última vez fue en Lima, en los Panamericanos del 2019, donde Argentina ganó con comodidad 102-65, en lo que sería el torneo preparación de los de Sergio Hernández para llegar afilados al Mundial de China, donde resultaron subcampeones. 

Aunque el historial reciente es ampliamente favorable a Argentina, Uruguay, sin embago, fue el dueño del último partido jugado por ambos en la Argentina, allá por el 23 de febrero de 2018, en Olavarría, venciendo 88-83 y sorprendiendo a una Argentina casi completa, con Scola, Lapro, Brussino, Deck, Delía y Franco Balbi, entre otros, pero sin Campazzo, ya afectado por el Madrid y la Euroliga. 

Este Uruguay es distinto, más allá de la presencia de Fitipaldo, Iglesias y Ducasse de aquel equipo del 2018. Y es distinto no solo en nombres, sino en esquema. Durante 15 años la selección se nutrió de Esteban Batista, su pivote de nivel internacional. Ahora volvió quizá a las fuentes previas, a las de una media cancha picante, goleadora y talentosa, como la que liderada por Tato López y Fefo Ruiz los llevó por última vez a un Juego Olímpico (1984, 6º) y a un Mundial (1986, 13º). Desde entonces la sequía es total y en torneos clasificatorios el número es demoledor: Uruguay no se mete en un Top 5 de América desde el Preolímpico de 1988, jugado en Montevideo. Después no subió del 6º puesto, pese a que varias veces se ilusionó en grande. Tuvo su gran chance en el clasificatorio para China 2019, jugándose el pase al Mundial mano a mano con Puerto Rico en la última jornada, y perdió. Y en Las Vegas 2007 empezó bárbaro y se fue cayendo.

¿Qué tiene este Uruguay, otra vez comandado por Gerardo Jauri, con desde 2008 al 2012? Primero, una identidad de juego. Su poderío está en su perímetro, donde el líder claro es Fitipaldo, el uruguayo que más lejos llegó en 30 años después de Batista, ahora con compañeros mucho más sólidos, con experiencia internacional: Joaquín Rodríguez (ex Obras como Fiti, ahora en la acb) y Santiago Vescovi. Más Pomoli, el polirubro. Ellos son los que generan y, en general, también los ejecutores. Les faltará Parodi, uno de los importantes. Mucha intensidad, mucho gol, mucho ataque al cesto para romper y descargar. 

En la Americup, Uruguay fue uno de los que jugó un básquet más vistoso y efectivo, que lo llevó a vencer a Estados Unidos, aunque después los yanquis se vengaron y volvieron a dejarlos afuera de las semis y con las manos vacías. Si bien Argentina estará disminuido en la pintura, lo más importante parece ser cómo desarticular ese buen andamiaje que tiene Uruguay, con mucho movimiento de balón, mucha velocidad y actitud. 

Prigioni nos decía el miércoles que la defensa es el ítem donde más creció Argentina en los dos últimos años y es cierto, por eso Uruguay será una gran prueba para los perimetrales, sin tener a Campazzo, un gran defensor. Será un duelo donde habrá que ver si ambos eligen jugar a alta velocidad o, en este caso, a alguno le conviene más bajar el ritmo para sacar provecho. 

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