Historia

A 30 años de los 4 minutos "especiales" ante Canadá en el Mundial

17:09 09/08/2020 | Argentina necesitaba ganar sí o sí para pasar a la fase final, pero perdía por 13 a 4 minutos del final. Aquí, te contamos esos 4 minutos y te regalamos el video.

La tapa de El Gráfico con ese partido

El 9 de agosto de 1990, en el Pabellón Verde del Fecor, predio donde se montó la estructura que albergó esa sede en la ciudad de Córdoba para el Mundial de básquetbol, Argentina se enfrentaba a Canadá en un partido sin matices: si perdía, Argentina se iba a la Ronda Consuelo en Salta. Si ganaba, se mudaba a Buenos Aires a la fase final, descontando que al día siguiente vencería al débil Egipto. 

Ya contamos ayer que Argentina no se presentó al torneo como esperaba. Sin Hernán Montenegro y con Pichi Campana recuperándose de un esguince, el equipo se mostró muy inferior a lo que esperaba, además de no tener una gran variedad de juego. Dependía mucho de Campana y de lo que creara Milanesio. Y, en la pintura, de Maggi y Uranga. 

La cuestión es que, a 4 minutos del final, las cosas no podían estar peor. Canadá ganaba por 13, 85-72, y no pintaba para que la situación cambiara. Sin embargo, entre varios aciertos, mucha ayuda de los árbitros (faltas no cobradas, saques que eran para Canadá dados para Argentina, etc), y el temperamento y coraje de Milanesio, Campana y Uranga en ofensiva, hicieron el milagro. 

El partido lo relató el colega y amigo Juan Cisneros y lo comentó Hugo Lencina. Cisneros, ese día, eufórico, cada vez que Argentina empezó a meterla en la remontada, gritaba "¡canasta!", y fue tan marcado ese relato, y el resutado final, que pocos meses después montó un programa de TV en Córdoba llamado Canasta y también le quedó esa palabra como apodo personal. 

"Argentina tenía que ganar dos partidos para pasar a la fase final -recuerda Cisneros-. Pero estaban la URSS y Canadá, que eran dos equipazos. El partido contra Canadá venía dentro de la lógica, dominado por los canadienses, pero a 4 minutos del final Argentina reaccionó apoyado por la gente y con mucho coraje. Cada vez que anotaban, yo empecé a gritar 'canasta'. La victoria fue sensacional y en noviembre empecé un programa de TV que se llamó Canasta y que justamente en 3 meses cumplirá también 30 años". 

En esa noche, Pichi Campana terminó como máximo anotador argentino, con 20 puntos, pero tuvo dos laderos que, en los minutos clave, fueron decisivos: Sebastián Uranga (17) y Marcelo Milanesio (15), con esos dos bombazos clave. También jugaron un gran partido el joven de 20 años Diego Osella (14), y el otro pivote, Diego Maggi (13).

El festejo obviamente fue grandioso por parte de jugadores, cuerpo técnico y público, porque desde 1967 que Argentina no accedía a estar entre los 8 mejores del mundo. Desde 1952 tampoco se iba a los Juegos Olímpicos, por lo que un triunfo así permitió vivir algo inusual en la época, que quizá los jóvenes de hoy ven como absurdo. No lo era. Argentina vivió gran parte de su historia esta realidad, y no la que cambió por completo desde 1998 a estos días. 

 

 

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