Especial

No pasa nada, y cuando pasa, tampoco pasa nada

09:09 31/07/2020 | León Najnudel no solamente fue un adelantado que ideó la estructura de la Liga Nacional en base a lo que había conocido de Europa. También era un sabio.

Foto Marcelo Figueras

Todos los que tuvieron la suerte de conocer a León David Najnudel se quedaron con algo de él. En realidad, había dos formas de relacionarse con León. Si uno era un apasionado del básquet, la puerta estaba abierta y la alfombra colocada para ir con él a cualquier lado. Si no te gustaba el básquet, era bastante más difícil. 

Najnudel no daba muchas vueltas y siempre decía lo que pensaba, aunque a veces resultara chocante o hasta absurdo. Siempre recordamos cuando estaba con Julio Lamas en Nueva York, en la primera visita de Lamas a esa ciudad. En un hueco del día, Julio le comentó a León que quería ir a conocer el Central Park. Estaban entrente, pero justos de tiempo para ir a ver unos partidos en el City College. La respuesta fue única: "¿Nunca viste una plaza? Vamos al playground".

De ese tipo hay miles, como también de frases que quedaron para siempre en los que rodeaban el ambiente del básquet. "El entrenador de básquet, de una de las cosas que tiene que saber, es de básquet", era otra típica. O "hay que medir el puente". Esa tenía que ver con que las discusiones se resolvían con hechos. La historia había nacido con unos parroquianos que no se ponían de acuerdo en lo que medía un puente en Santa Fe. Uno decía un número, otro uno distinto y un tercero otro más. Hasta que un cuarto se paró y dijo "hay que pedir el puente". 

Sin embargo, hubo otra que le quedó a todos los cercanos. "No pasa nada, y cuando pasa, tampoco pasa nada". León, que era un ganador, desdramatizaba todo. De alguna manera, un antecesor del Todo pasa de Julio Grondona o el pasar la página que usan muchos hoy, como Luis Scola. Obviamente, esa era la postura hacia afuera, para suavizar y tranquilizar. Perder lo enfadaba mucho, como cuando no salían las cosas, pero nunca dejaba que la situación lo supere.

La historia de la frase venía de la época de Najnudel en Zaragoza. León solía ir a un restaurante donde siempre se juntaba con una persona con la que conversaba. León le contó en su momento lo importante que iba a ser para el club y la ciudad clasificarse para la Copa del Rey. Y el hombre le dijo: "Si te clasificás, bien. Si no, no pasa nada". Al tiempo, con el CAI ya en la Copa, que se jugó en Zaragoza, antes del inicio, misma situación. León: "Sería bueno pasar el primer cruce". Hombre: "Si lo pasás, mejor. Si no, no pasa nada". Idéntica situación antes de la final. 

El Zaragoza, como usted sabrá, salió campeón de la Copa ese año por primera vez en su historia y León, tras los festejos en la cancha, llegó al restaurante pletórico de felicidad. Era su lugar. Y allí estaba el hombre, como siempre, que lo recibió a su estilo: "¿Y, León, viste que no pasa nada? Te siguen gustando las mismas cosas que antes: el whisky, la buena comida, los amigos. Nunca pasa nada León, nunca". Le quedó para siempre. 

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