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San Antonio match point tras otra lección a Miami: 107-86

00:40 13/06/2014 | Los Spurs lograron lo impensado: ganarle dos veces seguidas a Miami de visitante, por paliza, para ponerse 3-1 arriba y tener la chance de definir en su casa el próximo domingo. Fue 107-86.

NN
Manu ante Bosh: el bahiense jugó bárbaro, como todo el equipo
Juego 1: San Antonio Spurs 110 - Miami Heat 95 (1-0)
Juego 2: San Antonio Spurs 96 - Miami Heat 98 (1-1)
Juego 3: Miami Heat 92 - San Antonio Spurs 111 (1-2)
 
Juego 4: Miami 86 - San Antonio 107 (1-3)
 
Después de la aplastante victoria del martes, la pregunta que se hacía todo el mundo aquí en Miami era: ¿se mantendría la h¡storia de los últimos tiempos, en donde Miami nunca perdió dos partidos seguidos de playoffs? ¿Reaccionaría bien San Antonio o, como el año pasado, tras cada triunfo, seguiría un mal partido?
 
La primera mitad, al menos, dejaba una sensación. Las estadísticas son para romperlas, y San Antonio no parecía dispuesto a repetir errores. Ajustándose a los futuros ajustes de su rival, los Spurs ejecutaron en los primeros 24 minutos un juego otra vez brillante, aunque distinto al de 48 horas antes. 
 
Una defensa extraordinaria, con ayudas en el momento de las penetraciones, rotación perfecta y reglas a cumplir bien claras. Concentración absoluta, prácticamente sin errores. Encima, como Miami apostó mucho a tener sus cinco hombres abiertos, los fallos del local eran rebotes defensivos seguros. 
 
En ataque, los Spurs también tuvieron las ideas muy claras: mover el balón. No es solamente una cuestión de pases, sino de correr, de llevar la pelota de un lado al otro (por momentos, parecían estar haciendo la vieja trenza). Esto les permitió, casi siempre, tomar buenos tiros y, aunque no repitieron el 76% del primer juego, tuvieron un alto 56%, poco común en finales.
 
Miami no encontraba la fórmula para atacar. Cuando LeBron o Wade querían penetrar, al momento de definir, se encontraban con 2 o 3 hombres encima, entonces la sacaban, pero la rotación ya había llegado al hombre libre.
 
Salvo un par de triples de Allen, que por su velocidad para lanzar hace complicada cualquier rotación, después fue una defensa perfecta, lo que provocaba que, minuto tras minuto, la frustración de apoderara del local. James no estaba bien, pero sin él, Miami era una lágrima en ataque. 
 
LeBron apenas anotó 9 puntos en el primer tiempo, con solo 7 tiros de cancha, y 3 de ellos vinieron por un triple milagroso sobre la bocina de 24 segundos, porque, si no, Miami terminaba la mitad con 33 puntos. Una locura.
 
El enfoque de los Spurs, tanto el martes como en esta primera mitad, era algo que no se le veía desde hacía años. Y ni siquiera dependiendo de todas sus figuras. Parker sumaba 10 puntos, pero Duncan solo 4 y Ginóbili 5. Repartían el goleo (Green 9 -3/4 triples-, Mills 8) y todos participaban, gracias al extra pase. Una maravilla que les permitió irse al descanso largo 55-36 tras una máxima de 22 (55-33).
 
Como ocurrió el martes, Miami intentó una reacción que, esta vez, llegó únicamente de manos de LeBron James. El alero fue el líder de unos Heat que llegaron a bajar la diferencia a 13 (61-48), pero no tuvo ningún tipo de compañía. De hecho, fue el autor de 19 de los 21 puntos de su equipo en el parcial.
 
A todos esto, San Antonio, nuevamente, no confundió el camino. Tuvo paciencia para esperar que pasara la tormenta, no cambió su juego, siguió defendiendo y atacando con mucha solidaridad y, como era de esperar, el río volvió a su cauce.
 
Leonard cada vez se hizo más importante, Diaw tuvo un ratito inspiradísimo y Mills completó un partido fantástico, mientras que Parker, por momentos, fue imparable. Al final del cuarto, la tormenta otra vez había pasado y San Antonio la había manejado con maestría: 81-57, máxima del juego.
 
Tenía que pasar una catástrofe para que los Spurs no se quedaran con la victoria y pusieran la serie 3-1 a su favor. Y no ocurrió la catástrofe porque San Antonio mantuvo la seriedad, pero también porque Miami lucía devastado, absolutamente aplastado por la situación.
 
Fue cuestión de que corrieran los minutos y que el partido llegara a su fin. Paliza memorable por segunda vez en tres días, jugada por los suplentes de ambos equipos en los últimos 4 minutos. El tanteador fue 107-86y ahora los Spurs tendrán 3 chances de coronarse campeones, dos de ellas en casa si es necesario. La primera el domingo, desde las 10 de la noche de Argentina.
 
Leonard fue la figura de la cancha, con 20 puntos, 14 rebotes y 7/12 de cancha, mientras que Parker terminó con 19 y Duncan con 10 y 11 rebotes, sumando dos récords: más doble doble en la historia de los playoffs de la NBA (superando a Magic Johnson) y más minutos (a Kareem Abdul-Jabbar). 
 
¿Manu? El bahiense jugó un muy buen partido, aunque sus estadísticas no digan mucho: 7 puntos (1/2 dobles, 1/2 triples, 2/3 libres), 2 asistencias, 1 rebote y 4 pérdidas en 27m57s. Su mérito fue ordenar, jugar, pasar la bola al lugar que correspondía y ser parte del engranaje que no falló en los 48 minutos. ¿Qué más se le puede pedir? Ahora, está al alcance de la mano su cuarto anillo de la NBA. El domingo tendrá su primera oportunidad de ganarlo.
 
Fabián García (Enviado especial a Miami, Estados Unidos)
En Twitter: @basquetplus
 

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