El viaje a destiempo que cambió los lugares de Sepo y Manu Ginóbili
12:22 18/01/2026 | El histórico Kinder Bolonia de 2001 y una mala logística de viajes derivaron en una insólita confusión en Italia, con los hermanos bahienses como protagonistas.
En 2001, la Virtus Bolonia de Ettore Messina —el inolvidable Kinder— firmó una temporada perfecta y se quedó con la Triple Corona, marcando una era en el básquet europeo. En ese contexto de dominio absoluto, Sepo Ginóbili armó su viaje a Italia para ver a Manu en la definición del Scudetto. Pero la serie duró menos de lo esperado y los planes quedaron desfasados por la contundencia del equipo. “Hice toda la logística del viaje y bueno, jugaba contra el otro equipo de Bolonia, dije 'serie larga, vamos a ver los últimos 2' ¿Vos podés creer que ganaron 3 a 0? Llegué al día siguiente”, contó Sebastián en una entrevista con Dos Piques.
Lejos de quedarse con la frustración de no haber visto acción en cancha, la historia tomó un giro inesperado apenas pisó Bolonia. La ciudad estaba en plena fiesta por el título ante Fortitudo y el parecido físico entre los hermanos desató una confusión generalizada entre los hinchas. “Llegué a los festejos, a la cena de campeones… Yo no sé por qué la gente me ve parecido; en esa época morocho, más alto, y bueno el estaba tranquilo y el que festejaba era yo”, recordó Sepo, que pasó a ser parte central de los festejos sin haber jugado un solo minuto.
La anécdota expone con claridad el fenómeno que rodeaba a Manu en esos años: una verdadera “Manumanía” que desbordaba las calles. Sebastián quedó envuelto en abrazos, saludos y felicitaciones, intentando explicar quién era con un italiano más que básico. “Todos conmigo venían a saludar, a festejar, me invitaban… ¡Y yo ni tres palabras en italiano! ‘Fratello (hermano), fratello’, decía yo”, relató sobre ese desfile incesante de tifosi.
Lo que arrancó como un error de cálculo terminó convertido en un recuerdo inolvidable. La Virtus había resuelto la final por la vía rápida y Bolonia celebraba sin pausa, con un Ginóbili —aunque no el esperado— en el centro de la escena. “Mala logística, pero lo único bueno fue el festejo”, resumió Sebastián.
Notas Relacionadas
Videos Relacionados
PlayManu Ginóbili: la pólvora que encendió al Redeem Team de 2008
PlayManu Ginóbili y la vez que fulminó en una entrevista a un joven Germán Beder
PlayDavo Xeneize desafió a Manu Ginóbili en su visita a Argentina: mirá su duelo
PlayEttore Messina y una masterclass de liderazgo: Ginóbili, el gran ejemplo
PlayManu Ginóbili y el paso a paso del eurostep: tomen nota











