NBA

El protocolo de conmociones de la NBA, basado en el caso Carlos Delfino

18:00 22/04/2026 | Victor Wembanyama salió del juego ante los Blazers por un golpe en su cabeza y puede quedar afuera por los próximos juegos. Recordamos el caso del argentino en 2010 con Milwaukee.

Delfino y su mal momento por golpes en la cabeza

La serie entre los Spurs y los Blazers puede cambiar por completo. El hecho de que Victor Wembanyama haya ingresado al protocolo de conmociones puede dejarlo afuera por varios días y hasta partidos. En este contexto es bueno recordar el caso de Carlos Delfino, que llevó a que la NBA endureciera sus controles sobre los golpes en la cabeza.

El escolta argentino sufrió primero un pisotón en la cabeza cortesía de Udonis Haslem ante Miami en marzo de 2010, mientras que un tiempo después recibió un rodillazo y dos codazos en la cabeza y el pómulo, lo que dio como resultado una conmoción cerebral, que lo dejó fuera de las canchas entre noviembre de 2010 y febrero de 2011.

“Después del codazo en mi oreja, empecé a sentirme algo tambaleante y más cansado. Pero no me pareció nada realmente grave”.

“Fue una lesión tan mental que uno se pone a pensar en lo malo, y es peor. Se entra a un túnel, muy psicológico. No podía hacer nada” comentó el Lancha en su momento en La Nación.

Esto lo sacó de las canchas dos meses y sufrir por semanas de no poder salir ni siquiera de su habitación ni estar con las luces prendidas. “No era capaz de ver la tele o leer en internet o leer un libro, ni siquiera de charlar porque si hablaba me dolía la cabeza. Tenía vértigos y mareos”.

En total fueron tres semanas encerrado y acostado, solo levantándose a almorzar y cenar. Primero podía pasear a su perro, pero los mareos fueron tan constantes que tuvo que dejar de hacerlo.

“Fue todo muy frustrante, me hacían hacer ejercicios y todos me daban mal. Uno, por ejemplo, consistía en escuchar 12 palabras y luego repetirlas. Cuando estás bien te acordás de ocho o nueve. Yo, la primera vez, luego de pensar varios minutos, dije apenas dos. Y después cuatro” contó el escolta.

75 días después de haber quedado afuera de las canchas recién regresó con los Bucks, pero en el medio sufrió tanto que hasta se habló de que no podría volver a jugar.

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