Informe

A 20 años del sueño imposible: dos argentinos llegaban a la NBA

11:26 31/10/2020 | El 31 de octubre de 2000, con pocas horas de diferencia, Pepe Sánchez y Rubén Wolkowyski quebraron una barrera que parecía insuperable.

Pepe y el Colo en la NBA, versión 2000, un sueño que era inalcanzable

Durante mucho tiempo, Argentina consideró que no tenía chances de ser parte. Su lugar era otro. Había tenido un par de coqueteos en los '80 con Jorge González y el Loco Montenegro, y otro Pichi Campana a comienzos de los 90, pero la NBA era para otros, no para los argentinos. La Liga Nacional le había cambiado la cara al básquetbol local, pero de ahí a pensar que se podía meter un representante en la NBA había años luz de distancia. 

Quizá sin darnos cuenta, fueron pasando cosas en el mundo que comenzaron a pavimentar ese camino que parecía imposible. La Ley Bosman que abrió las puertas de Europa para los argentinos fue una, pese a que ninguno de los dos primeros argentinos en debutar en la NBA la usaron antes de ese estreno. Pero, de alguna manera, esa apertura europea puso a varios argentinos en el mapa. El otro punto clave fue la explosión de internet y de la información. Saber lo que hacía cualquier jugador del mundo pasó a ser info accesible. 

De todos modos, lo de Pepe Sánchez y el Colorado Wolkowyski fueron casos únicos. Más todavía el de Wolkowyski. Porque Pepe había decidido en 1996 jugársela yéndose a la Universidad de Temple, a hacer el recorrido más difícil (quizá también el más productivo), y eso lo acercó al mundo NBA. Sobre todo porque, estando en Temple, ubicada en Philadelphia, pudo entrenarse algunas veces con los Sixers y, por su trascendencia en la Universidad, hacerse conocido para las oficinas del equipo NBA. 

Si bien no fue elegido en el draft, su fichaje en el equipo de Larry Brown y Allen Iverson no sorprendió demasiado. Era un camino bastante lógico. Y para Pepe significaba cerrar el primer gran círculo de su carrera, tras 4 años de mucho esfuerzo en la NCAA para llegar a donde quería llegar. 

Lo de Wolkowyski fue lo opuesto. El Colorado había hecho un año tremendo en Estudiantes de Olavarría en la 1999/00 y, en el medio de esa temporada, había ido con Estudiantes a jugar un torneo a Holanda para las fiestas, pasando el fin de año en un avión. Y, frente a rivales buenos, con ojeadores de la NBA en la cancha, se había destacado. Nunca pensó que ese torneo, al que no quería ir (su esposa estaba embarazada y era dejarla sola en la Navidad y Año Nuevo), sería su llave de ingreso a la NBA.

Terminada la temporada de la Liga, el Colorado estaba pescando y lo llamaron por teléfono. Eran de los Sonics. Pero el Colo no les creyó y cortó. Hasta que su padre le avisó que lo estaban llamando de verdad. Fue a una Liga de Verano, convenció y en octubre le mandaron los pasajes para que fuera con su familia a Seattle. No era normal lo que le estaba pasando. No se podía ir directo de la Liga Nacional a la NBA. Pero se pudo. 

El martes 31 de octubre, entonces, fue el día. Hace hoy 20 años. Comenzaba la temporada NBA y, por una cuestión horaria, Philadelphia arrancó primero, a las 8 de la noche. El detalle: fue en el Madison Square Garden de Nueva York, contra los Knicks. No había forma en ese entonces de tener un mejor lugar para debutar. En La Catedral. Los Sixers, que tenían un equipazo y ese año llegarían a las finales (Iverson, Kukoc, Ratfliff, McKie, etc) le dieron tal paliza a los Knicks que Brown mandó a la cancha al bahiense a 2m28s. Pepe se mostró sereno, pero la ansiedad y la alegría lo comían por dentro. Tuvo tiempo de dar 2 asistencias y ni se le ocurrió tirar al aro. Encima, ese partido se vio en Argentina por ESPN. "Para mí fue como ir a la Luna, no era algo que había ido a buscar cuando me fui a Temple", recordó varias veces Pepe después. Tenía 23 años. 

En la otra costa, en Vancouver, Canadá, estaban los Sonics de Gary Payton, Vin Baker y Rashard Lewis, un muy buen equipo. En el estadio General Motors Place el partido empezó a las 23.30 de Argentina. Los pocos medios argentinos estaban ahí, porque en realidad se suponía que Pepe no iba a jugar ese día, ya que 48 horas antes ni formaba parte del plantel. Cosas del destino. El Colorado tuvo más participación que Sánchez (11m47s), entrando por primera vez cuando faltaban 3m16s del primer cuarto por su compañero más famoso (Pat Ewing), y el partido iba muy mal (11-24). 

Si bien no estuvo derecho para el aro (0/4), bajó 2 rebotes y le metió un tapón a Sharif Abdul-Raheem, figura de los Grizzlies. En su segundo ingreso, los Sonics tuvieron su mejor rendimiento del juego y de perder por 12 pasaron a igualarlo. El Colo salió comenzando el último cuarto y ya no volvió a entrar. Seattle terminó perdiendo 88-94, pero eso era lo menos importante. La única noticia del día era que Argentina había hecho su ingreso en un mundo de extraterrestres. Nadie imaginaba lo que vendría después.

 

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