Informe especial

30 años después de la Ley Bosman que cambió al mundo

14:45 26/01/2026 | En diciembre de 1995, la justicia de Europa le dio la razón a un futbolista belga y abrió las puertas para que los europeos pudieran jugar libremente en cualquier país de la UE.

30 años después de la Ley Bosman que cambió al mundo

Se nos pasó por un mes, pero igual vale la pena porque es una de las historias más increíbles del deporte mundial. Jean Marc Bosman, un jugador de fútbol belga al que pocos conocían, tenía 25 años y corría el año 1990. Su club, el RFC Liege, estaba mal económicamente y le ofreció continuar el contrato que tenía pero ganando la cuarta parte. Bosman quiso irse al USL Dunkerque de Francia, pero el Liege pidió 4 veces lo que había pagado por él. El equipo francés obviamente no aceptó y el pase se cayó. 

Bosman pensó entonces que algo estaba mal. Abogados locales lo envalentonaron a actuar, entonces le hizo juicio al Liege, a la Federación belga y la UEFA. ·“Pensé que era un ciudadano europeo y que tenía derecho a jugar en cualquier país de la UE una vez finalizado mi contrato". No tenía idea lo que iba a pasar. Lo que se suponía que podía ser un juicio de semanas duró cinco años. El tema es que durante el juicio desapareció del mercado. Ningún club lo quiso fichar porque lo marcaron como conflictivo. Jugó en clubes pequeños de Francia, pero incluso su excompañeros se alejaron de él. 

En 1993 su caso pasó a la Corte Europea y en setiembre de 1995 fue recién que las cosas empezaron a inclinarse a su favor. En diciembre se produjo entonces el fallo. Pero Bosman ni siquiera festejó. Quería volver a jugar. Tenía 31 años, pero los clubes no querían al tipo que había roto el esquema de décadas. Recibió una compensación económica que voló como llegó. Tuvo apoyos de nombres importantes, como Maradona, Pelé y Cantoná y los hermanos De Boer armaron un partido a su beneficio. Pero el fútbol en general le dio la espalda. Se convirtió en un paria. 

 

Bosman con Maradona, uno de los que lo apoyó

Bosmano dio vuelta el mundo del fútbol y del deporte. “Cambió por completo todo -dice Bosman-. Antes, vivíamos en un mundo medieval. Y pasamos de este mundo medieval a un mundo ultramoderno”. Bosman cayó en la depresión y el alcohol. En 2013 fue condenado a un año de prisión por violencia doméstica contra su mujer de entonces y su hija de 15 años. Hoy, Bosman trabaja ocasionalmente con el gremio de jugadores de la FIFA para promover los derechos de los jugadores.

"Hoy los jóvenes viven en una burbuja. Con lo que ganan en un día yo viviría como un rey. Con los puestos de trabajo que generó la Ley Bosman cualquier ministro de economía de cualquier país sería idolatrado. Hoy sigo estando orgulloso. Cuando miro la Ley Bosman, creo que fue un magnífico regalo. A veces pienso qué hubiese pasado si las cosas salían de otra manera. Pero al mismo tiempo me digo `no todos tienen la posibilidad de cambiar la historia'. Y yo lo hice". 

Entre los millones de beneficiados por la Ley Bosman, podríamos enfocarnos en el básquetbol argentino. Gracias a eso, cientos de jugadores pudieron unirse a las competencias europeas sin ocupar plaza de extranjero, lo que provocó un enorme crecimiento individual, que derivó en logros impensados tiempo antes, como el oro olímpico en básquet en 2004. Nada menos. 

Fuente: 
Brussels Times

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