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El sello, la acción de Facundo Campazzo que divirtió a todo un país

17:10 29/02/2020 | Facundo Campazzo se tiró al piso para conseguir la pelota en medio de un amistoso previo a Río 2016. Se golpeó y dejó una huella histórica.

Campazzo se dio un golpazo

Restan 1:29 segundos para que finalice el partido. Argentina se impone ante Serbia 77-70. Es un amistoso previo a los Juegos Olímpicos de Río 2016. No lo parece. Al menos no para Facundo Campazzo. Primero se equivoca, luego intenta enmendar la situación. Pelota dividida. De un lado está el cordobés y del otro Marko Simonovic. El segundo se va a buscar la naranja, pero no se le pasa por la cabeza tirarse porque, repito, era un amistoso. El argentino piensa lo contrario y se lanza al piso para conseguir el balón, golpeándose la cara, la frente y todos los dientes. 

Perro de preza, luchador y aniquilador. Facundo Campazzo no entiende de encuentros amigables. Disputa cada acción como si fuera la última y por eso lo aman al lugar que vaya. Así lo demostró en esa acción contra Serbia, en medio del Super 4 de Córdoba. Luego de la jugada lo curaron, pero él se reía. Disfrutaba y disfruta mucho hacerlo. Con el corazón en la mano y gobernando su razón, su juego y su vida. 

Tras la proeza de Campazzo, Argentina consiguió de nuevo la posesión y la jugada no finiquitó con una pérdida. Todo gracias a Facundo y su grandeza. Minutos más tarde la acción se viralizó y todos quisieron dejar su propio sello. Pero el base del Real Madrid ya había dejado el suyo hasta la eternidad. El cordobés estampó su efigie en el imaginario colectivo de todo un país y de todo un universo. 

Algunos lo tomaron como chiste, otros como gesta, pero lo importante es la calidad de la acción. Por tercera vez vale la pena repetir. Era un amistoso. No se jugaba ni por los porotos. Pero él no iba a perder la pelota, y nadie se la iba a arrebatar. Esa tesitura es Campazzo. Esa situación es Argentina, la Generación Dorada y la vida misma. Un ejemplo, el mejor de ellos. No se negocia nada, se vive y se disfruta hasta el último suspiro. 

 

 

 

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