La jornada de la NBA dejó una situación insólita en el partido entre Dallas Mavericks y Cleveland Cavaliers. Por un error arbitral, los árbitros otorgaron la posesión a Dallas cuando en realidad debía ser para Cleveland, lo que provocó que los Mavericks sacaran de fondo y, por unos segundos, atacaran hacia su propio aro antes de que se corrigiera la situación.
Terminó siendo Kenny Atkinson quien logró que se revirtiera la situación y que los árbitros detuvieran el partido. El entrenador de los Cavaliers les advirtió a los jueces sobre el error y estos volvieron atrás, le dieron la pelota a los Cavs y todo siguió como si nada.
En lo deportivo, Cleveland dominó claramente y venció a Dallas por 138-105, con 29 puntos de Evan Mobley, 24 de Donovan Mitchell y 17 de James Harden.
















