Informe

Kevin Hernández, el tercer milagro argentino

12:15 19/01/2026 | El pivote volvió a jugar en la Liga tras 26 meses ausente, sumándose a otros dos grandes que también estuvieron mucho afuera: Walter Herrmann y Carlos Delfino.

Herrmann, Hernández y Delfino: los milagros argentinos

Es curioso, pero los tres casos que mencionaremos hoy tienen 3 causantes diferentes. Walter Herrmann, Carlos Delfino y Kevin Hernández, eso sí, tienen un hilo en común: volver tras mucho tiempo inactivos. El pivote de San Lorenzo lo hizo el jueves, contra Ferro (y fue clave en la victoria), después de 2 años, 2 meses y 11 días sin jugar, un poco lejos de los 3 años, 3 meses y 24 días de Herrmann y de los 3 años, 3 meses y 6 días de Delfino. Hagamos historia. 

Herrmann jugaba en Baskonia de España. Era muy joven (30 años), y dijo no juego más. Y se quedó 3 años sin hacerlo. En el último, se le dio por jugar el torneo local de Venado Tuerto con Unión Deportiva, y entonces Atenas aprovechó la señal y lo fue a buscar. Consiguió ficharlo y el 9 de octubre del 2013, Walter volvió contra Regatas Corrientes y, como buen extraterrestre, metió 27 puntos y bajó 10 rebotes. Un animal. Lo malo fue que perdieron. 

¿Más? Fue el MVP de la serie regular de esa temporada. Al año siguiente lo contrató Flamengo y fue campeón de la Copa Intercontinental y un año más tarde Julio Lamas lo llevó para liderar al San Lorenzo de Marcelo Tinelli. Terminó campeón y MVP de las finales. Un superdotado que se retiró definitivamente tras la 18/19, nuevamente con la camiseta de Atenas. 

Entonces, Herrmann, ausente por decisión propia. Siguiente caso, Carlos Delfino, por una lesión imposible que le requirió 7 operaciones en un pie y donde nadie pensaba que alguna vez volvería. Delfino dejó de jugar un 1º de mayo del 2013 tras volcársela en la cara a Kevin Durant. Al caer, sintió algo raro. Entonces empezó una infinita cantidad de estudios, operaciones, médicos, opiniones y demás, hasta que Carlitos dijo basta. 

Sin embargo, un día, cortándose las uñas de los pies con un podólogo, éste le preguntó si había visto al médico italiano Giannini. Carlitos dijo que no y se la jugó. Plata o mierda. Giannini, en lugar de ponerle, le sacó huesos del pie. Era diciembre de 2015. En febrero de 2016 Delfino corría y el 7 de agosto de ese año volvía nada menos que en unos Juegos Olímpicos, en Río, con Argentina, ante Nigeria. No fue como Herrmann, pero no importaba nada. Metió 3 puntos y jugó 21 minutos. Después tiró 9 temporadas más y anunció su retiro hace un mes. Crack total. 

Lo de Kevin es distinto. No ahondaremos y diremos solo su versión, que hizo pública la semana pasada en UCU Radio. Kevin dijo que no pudo jugar por una suspensión provisoria por posible doping en los Panamericanos de 2023 y que recién el mes pasado lo habilitaron para jugar sin haberse demostrado nada. Nos quedaremos con eso. Para el caso de esta nota, igual vale. 

La cuestión es que Kevin jugó su último partido el 4 de noviembre de 2023 con Argentina en Chile, coronándose campeón panamericano, y volvió este jueves pasado, 15 de enero, 2 años, 2 meses y 11 días después. Y aunque se lo notó fuera de ritmo, también se notó que hace diferencia. Enfrente estaba el puntero Ferro y Kevin no solo se la bancó, sino que aportó un montón: 8 puntos y 4 rebotes en casi 21 minutos. Y victoria 96-69. Increíble. 

Decisión propia, lesión y suspensión. Tres casos distintos para los tres milagros argentinos. Que sigan pasando.

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