Liga ACB

Juan Domingo De la Cruz, la historia del primer argentino en ganar la ACB

17:35 26/06/2025 | Campazzo se volvió a coronar en la primera división española. Es por eso que recordamos la gran carrera de Juanito en el Viejo Continente.

De la Cruz en el Barcelona.

Juan Domingo de la Cruz nació en 1954 en Pasteur, Buenos Aires, en una familia profundamente peronista que incluso le dio su nombre en honor a Juan Domingo Perón. De familia panadera, su infancia transcurrió entre las ciudades de la provincia y luego en Capital Federal, donde vivieron sobre la panadería familiar en el barrio de Boedo. Si bien su primer amor fue el fútbol —incluso llegó a probarse como arquero en San Lorenzo—, su vida cambió por completo cuando el entrenador Erio Cassettai lo convenció de probar con el básquet. En pocos meses, su altura y talento lo catapultaron a la selección juvenil argentina, con la que fue campeón sudamericano en 1973.

Su gran salto llegó gracias a un torneo en Mar del Plata, donde el Barcelona lo descubrió y lo fichó. Así comenzó una extensa carrera en España, donde jugó trece temporadas, ganó tres Ligas ACB, siete Copas del Rey y dos Recopas de Europa. Se nacionalizó rápidamente y fue parte fundamental de la selección española durante una década, incluyendo los Juegos Olímpicos de 1984, donde lograron una histórica medalla de plata. Aunque su corazón era argentino —y bostero—, nunca recibió un llamado a la selección mayor de su país, por lo que eligió representar a España en el máximo nivel internacional.

De la Cruz no se destacaba por sus puntos, sino por su capacidad para adaptarse. Aunque comenzó como un alero liviano, las necesidades del equipo lo empujaron a transformarse en un defensor férreo contra los mejores pivotes del mundo. Esa entrega y compromiso le aseguraron un lugar durante más de una década en Barcelona y en la selección. Su carrera lo llevó a enfrentarse a leyendas como Oscar Schmidt o Tkachenko, y compartió equipo con figuras como Fernando Martín, Andrés Jiménez y Chicho Sibilio. Incluso fue testigo del surgimiento del fenómeno del básquet en España tras Los Ángeles 84, donde Michael Jordan ya dejaba ver destellos de lo que vendría, aunque aún no causaba el asombro que generaría después.

Ya retirado, Juan Domingo vivió una etapa como asistente en la selección española y fue parte del cuerpo técnico en el Mundial de 1990 en Argentina. Su paso por el básquet europeo dejó huella no solo por sus logros deportivos, sino también por su carácter y compromiso. Aunque terminó saliendo del Barcelona cuando llegó Aíto García Reneses —con quien tuvo diferencias personales—, Juan Domingo de la Cruz sigue siendo una figura respetada en la historia del básquet español, un argentino que cruzó el Atlántico sin pensarlo demasiado y terminó marcando una era.

Compartir