NBA

La gran historia de superación y esfuerzo de Tony Parker

21:45 30/11/2020 | Tuvo 11 pruebas con 10 franquicias distintas. Pop no quiso saber nada con él cuando lo vio por primera vez. Convenció a todos y finalmente la rompió.

Parker logró todo en la NBA (Foto: Clutch Points)

Piernas y brazos largos, pero físico escueto y una mirada dubitativa. Se llama Tony Parker. Muchos lo confundirían con Bambi y, si lo juzgaran por su apariencia, pocos lo elegirían para un picado en la cancha de su escuela primaria. Nada de eso, desde que nació estuvo destinado a ser una estrella en el básquet y en el camino tuvo que luchar contra tormentas y tsunamis en pos de ganarlo todo.

Su historia es fascinante y, para empezar a conocerla, hay que remontarse a su progenitor, Tony Parker Sr. Su papá vivió la mayor parte de su adultez en Europa, jugando al básquet profesional. Se hizo conocido especialmente en Francia y, por esta razón, Tony Jr. se pasó conociendo hogares en Gravelines, Denain, Fécamp y Rouen. 

Desde ese 17 de mayo de 1982 que su padre le puso una pelota en las manos por primera vez, Tony jamás la soltó. Nació en Brujas, Bélgica, y de pequeño aprendió a ser un trotamundos. El que luego sería uno de los tres jugadores más importantes de los Spurs fue producto del matrimonio de su papá y Pamela Firestone, a quien el escolta había conocido en Ámsterdam, su primera parada como profesional.

Ella era una aspirante a modelo y él un basquetbolista criado en las calles de Chicago que solo quería hacerse un nombre en el básquet. Los dos finalmente se casaron y, tras la llegada de Tony, dieron la bienvenida a otros dos hijos, Terrence y Pierre.
El deporte de cinco contra cinco estaba en las venas de Tony gracias a su papá, pero él no era el único familiar con sangre naranja. Su tío materno era Jean-Pierre Staelens, una figura legendaria de la disciplina en Francía, que también jugó un papel decisivo en el lanzamiento de la carrera europea de Tony Sr.

Ese deporte estaba por un lado, pero había otro que pujaba con fuerza: el fútbol. Inicialmente, encontró que patear un balón era más intrigante que picarlo. Fuerte, rápido y coordinado, era un goleador soberbio y creía que estaba destinado al estrellato en el campo.

Eso comenzó a cambiar en la primavera de 1991, después del noveno cumpleaños de Tony, cuando sus habilidades atléticas empezaron a traducirse en el ámbito de sus familiares. Cada verano, los Parker regresaban a Chicago para visitar a los abuelos del joven. ¿Se acuerdan qué equipo la rompía en aquella época? Sí, los Bulls estaban dando los toques finales a su primer título y el pequeño estaba asombrado por Michael Jordan. El 23 le cambió todo y se fue de Estados Unidos con un nuevo objetivo: llegar en la NBA.

Uno de sus ídolos comenzó a ser Jordan, pero Tony, inteligente, sabía que no crecería hasta los 2.00 metros y también empezó a fijarse en el repertorio de armadores del calibre de Isiah Thomas y Gary Payton. A su vez, cada verano volvía a la Ciudad del Viento y pulía su juego, en conjunto con el deseo de perfeccionar su inglés, ya que comprendía desde chico que eso le abriría otras puertas.

Encantado por la decisión de su hijo de centrarse en el baloncesto, Tony Sr. le enseñó todo lo que sabía sobre el deporte. El primer contacto del joven con el aro organizado llegó con un club en Fécamp, y su pasión por el juego aumentó. A partir de 1994, pasó dos años con Deville-les-Rouen, luego una temporada con Mont Saint-Aignanin y en 1997, el nombre del francés comenzó a circular en los círculos de básquet europeo cuando fue nombrado MVP del Salbris Junior Tournament.

Niño adulto 
Tony tenía apenas 15 años cuando cobró su primer sueldo como profesional. Siendo reclutado por el entrenador Lucien Legrand, se inscribió en el Instituto Nacional de Educación Física (INSEP) y se unió al Centre Federal, un equipo de la liga francesa Nationale 2. 

Con Tony al mando y en modo MVP, la escuadra tuvo marca de 16-14, que significó la mejor temporada de su historia. Pero no se sintió desafiado por el nivel de competencia que enfrentó, y al año siguiente saltó al equipo de INSEP en Nationale 1. Contra jugadores mayores y más fuertes, Parker prosperó, liderando la liga en anotaciones y robos. Cuando los rivales intentaron intimidarlo, resistió el castigo físico y luego los despachó con su velocidad, una herramienta que se mantendría en el futuro. 

Poco a poco fue creciendo y, al finalizar sus estudios en INSEP, lo contrató el gran Paris Saint-Germain Racing (que luego cambió su nombre a Paris Basket Racing) del circuito Pro A. La experiencia le enseñó mucho sobre ser un jugador de equipo. Por primera vez en su carrera, Tony no era el punto focal de su conjunto y ni siquiera era el titular, algo que no acostumbraba en aquellos tiempos.

Más seguro y pulido, Tony se unió al equipo nacional juvenil de Francia para el Campeonato de Europa. El joven de 18 años guio a los galos hacia el título y, por si eso fuera poco, ganó el MVP en el camino. También ayudó al Paris Basket Racing a terminar en segundo lugar en la Coupe de France.

Una fecha clave fue el verano del 2000, en el que Tony fue invitado a participar del Nike Hoop Summit en Indianapolis. Los nombres eran contundentes: Darius Miles, Zach Randolph y Omar Cook, entre otros. Poco le intimidó a Parker esa clase de nombres y se fue del juego con 20 puntos y cuatro rebotes, dando muestras de su excelente proyección.

El impresionante debut de Tony en Estados Unidos inició una guerra de reclutamiento entre un puñado de universidades. UCLA y Georgia Tech parecían tener la delantera hasta que Tony dio un giro de 180 grados. Se quedaría en Francia para ser base titular del equipo y la decisión fue concluyente, sintiéndose muy bien en su nuevo rol, promediando 14.7 puntos y 5.6 asistencias.  

Tony luego lideró a la selección francesa U21 en el 2001, en donde fue nombrado MVP del torneo, superando a todos en puntos de promedio (25.8 por partido), asistencias y robos (6.8 en cada una de esas variantes).

La decisión más difícil
¿Quedarse un tercer año en Francia o irse a la NBA? Parker no era Shakespere, pero esa era su cuestión. "En ese momento, pensé que era una buena idea hacer un tercer año en París, intentar ganar el premio MVP y luego pensar en partir. Pero mi agente, Mark Fleisher, me llamó y me dijo: ´No, vas a poner tu nombre en el draft de la NBA ahora mismo. Serás una selección de primera ronda´. Fue una decisión estratégica. Me respondí a mí mismo que si realmente ingresaba mi nombre en el Draft, sería seleccionado al final de la primera ronda. Lo que significa que sería reclutado para un buen equipo, ya que los peores equipos de la NBA de la temporada anterior obtienen las selecciones más altas del draft", confesó Parker en una entrevista reciente con Hoopshype.

"En esa época, esos equipos preferían ir a lo seguro y elegir jugadores que acababan de graduarse de universidades estadounidenses en lugar de seleccionar un base europeo. Pero si esperaba un año más y era, por ejemplo, MVP de los campeonatos nacionales de Francia, podría ser cazado en la lotería y encontrarme en un mal equipo", siguió Tony, quien de joven demostraba su conocimiento del básquet yanqui no solo adentro de las canchas, sino también afuera.

A medida que se acercaba el Draft de la NBA de 2001 en junio, el interés en Tony aumentó de manera constante. Mientras que algunos scouts se aferraron a la creencia de que Europa no podría producir un base armador competente, otros como R.C. Buford quedaron impresionados por el repertorio del guardia. 

Videos mediante, Popovich terminó convenciéndose de que Parker merecía una oportunidad. En medio de eso, Tony realizó 11 pruebas para diez franquicias diferentes, viajando desde el diez hasta el 25 de junio. Su vida en esa época transcurrió en un avión privado, levantándose todos los días a las cinco de la madrugada para batallar por un puesto en el Draft.

San Antonio era uno de los equipos con los que entrenó y lamentablemente su primera experiencia con los texanos dejó mucho que desear. Estaba cansado y no tuvo la energía suficiente que lo trajo a ser un posible armador de la NBA. Popovich no lo quería ver de nuevo, pero Buford insistió en que el entrenador le dé una segunda oportunidad. Así fue que el base, revitalizado, la rompió, forzando a Gregg, quien se acercaba con su arrugada cara, a comentarle con firmeza: "Si todavía estás en el pick 28 te elegiremos". 

Llegó la noche del sorteo y no solo San Antonio era una opción, sino también Boston, que incluso lo quisieron ver en un entrenamiento privado unos días antes. Los momentos siguientes forman parte de una cómica anécdota: "Cuando el reloj de cinco minutos comenzó antes del anuncio de la selección número 21, Crissie, una mujer que trabajaba para la NBA, vino a verme y sostenía una gorra de los Celtics. Ella dijo: ´Tony, Boston te va a elegir, empezá a levantarte´. Así que comencé a bajar al escenario con la pieza del conjunto verde en la mano, y luego, a menos de tres minutos del anuncio, la chica comentó: ´Lo siento. cambiaron de opinión. Podés volver´. Lo que supe después es que el gerente general y el entrenador de ese conjunto me querían, pero el dueño se asustó: ´No hay bases europeos. ¡Es demasiado arriesgado!´ En cambio, se llevaron a Joe Forte, de North Carolina, en lugar de a mí".

Un nuevo desafío
Al entrar al Training Camp, Tony fue asignado como el base suplente de Antonio Daniels. Por supuesto, los Spurs se construyeron alrededor de Tim Duncan y David Robinson, acompañados por Terry Porter, Malik Rose, Danny Ferry y Stephen Jackson.

Solo bastaron cuatro partidos en la campaña 2001/02 para que San Antonio empiece a realizar ajustes. Después de una monumental derrota en Sacramento, Popovich sacudió los cimientos y colocó a Tony de armador titular. Su impacto fue inmediato. El francés aceleró el ritmo y consiguió mejores tiros para sus compañeros al atrapar rivales en transición.

Con Tony a cargo, el equipo logró siete victorias seguidas y se restableció como uno de los mejores del Oeste. Menos de una semana después de reemplazar a Daniels, Tony registró un récord de temporada de 22 puntos en una victoria en Charlotte. En diciembre, guio a los Spurs a una marca de 11-3 y, luego de su primer mes en la liga, tenía un promedio de dos dígitos y casi cinco asistencias por juego.

A medida que avanzaba la temporada, los compañeros de Tony continuaron respondiendo con él al timón. Duncan se quedó con el MVP de la campaña y el europeo integró el quinteto ideal de novatos. 

Rumbo a la gloria
En la 2002/03 la mejoría se consolidó y Parker jugó los 82 partidos de la temporada regular como base titular de San Antonio, promediando 15.5 puntos y 5.3 asistencias por encuentro. Y la situación se decidió en la postemporada, cuando los Spurs, liderados por Tim Duncan, derrotaron a los Nets 4-2 en la final para consagrarse campeones de la NBA. 

Ese primer título fue el preludio de una de las mayores dinastías en la historia de la liga y, junto con Duncan y Manu Ginóbili, el francés conformó el tridente más poderoso de todos, consiguiendo tres anillos más y demostrando que había otra forma de ganar en el certamen, sin estrellas individualistas y mucho poder colectivo. 

Tony se mantuvo en San Antonio hasta el 2018, momento en el que los texanos tenían otros planes para él. Deseaban que fuera más un apoyo para los más jóvenes que un veterano dentro de la cancha y la idea no le agradó al galo, quien decidió irse, sin mayores problemas y con todo el cariño, a Charlotte Hornets, la franquicia de Michael Jordan.

En el equipo del 23 demostró que todavía podía ser un seguro dentro de la cancha, pero la energía poco a poco dejó de ser tal y luego de disputar 56 partidos en la 2018/19 decidió colgar las zapatillas que chillan en el piso de parquet, dejando detrás suyo un sinfín de títulos, condecoraciones y lujos. 

Las enseñanzas por sobre todas las cosas
Su historia es espectacular. Su mensaje lo es aún más. Jamás se rindan, nunca dejen de confiar en ustedes mismos y siempre luchen a pesar de que se encuentren en desventaja. Como los peces cuando son pescados, continúen aleteando en la superficie, peleen por lo suyo, batallen, no paren. 

 

 

Ignacio Miranda/ [email protected]
En Twitter: @basquetplus
En Twitter: @nachomiranda14

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