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Sebastián Chaine, de manejar un camión volcador a jugar la Liga Nacional

08:40 06/12/2020 | Después de 12 años, Sebastián volvió a jugar en la élite, una experiencia que disfruta mucho más después de todo lo vivido.

Sebastián Chaine en su debut ante San Lorenzo (Foto LNB contenidos)

Cada jugador de la Liga Nacional, por más protagonismo que tenga, tiene su historia mínima, aquel momento de su vida donde le pasó alguna cosa o simplemente tuvo un golpe de suerte para que se le abriera una oportunidad y no desaprovecharla. En el caso de Sebastián Chaine, quien entabló diálogo con Básquet Plus, la oportunidad llegó temprano, pero quizás sin estar a tono con lo que estaba viviendo y por eso rápidamente fue quedando relegado de los primeros planos del básquet argentino.

Con una carrera dilatada en la segunda categoría del basquetbol nacional, hubo un día allá por el 2013 en donde paró la naranja, la guardó en el bolso, tomó otro rumbo y por un consejo paterno comenzó a manejar un camión volcador para las obras en construcción.

“En los últimos dos años había tenido dos temporadas de más o menos a malas en Ciclista de Junín y no estaba contento con lo que hacía, con lo que ganaba y sentí que era momento para dar un cambio en el rumbo y un poco con la ayuda de mi viejo me metí en el rubro del camión, donde conocí a unos amigos que me dieron una mano bárbara para poder meterme en la rueda de trabajo y conseguir obras”, comenzó su relato Sebastián refiriéndose a las temporadas 2012 y 2013 en Ciclista que detonaron un freno en su carrera.

En ese ínterin, el oriundo de Lomas estuvo ocho meses sin jugar, hasta que llegó el llamado de San Lorenzo para sumarse a la experiencia en el Torneo Federal, continuando con la doble tarea, camionero de día y jugador de noche.

“Estando en San Lorenzo un año y medio trabajando y jugando me di cuenta de que estaba haciendo las dos cosas por la mitad, pero todavía sentía que lo podía hacer. El ascenso que conseguimos con Temperley fue lo que me empujó a volver al básquet de lleno”, relató el pivote de 2,06 que, tras el buen paso en San Lorenzo y una recarga de energías basquetbolísticas en el torneo de FeBAMBA con su club de barrio Gimnasia y Esgrima de Lomas, tuvo su momento en Temperley, punto de inflexión en su carrera.

Otra vez con la temporada empezada, allá por fines del 2015 en un recambio arribó a Temperley, donde consiguió el ascenso con el conjunto de Turdera y con ello la posibilidad de darse cuenta de que podía volver a disfrutar del básquet y por qué no, empezar a soñar con subir escalones.

“Cuando jugamos el TNA con Temperley decidí que tenía que hacer una sola cosa y tratar de hacerlo lo mejor que podía con total dedicación. Estando en el camión me di cuenta de otras realidades y eso me llevó a tomar la decisión de cambiar la alimentación, cuidarme con lo que comía, los descansos para poder rendir mejor desde lo físico y sobre todo me hizo entender que tenía que disfrutar más del básquet, que era un privilegiado de poder hacer lo que me gustaba”, remarcó Chaine.

El pasado seis de noviembre se produjo el regreso, el que tanto anheló desde hace un tiempo para acá. Obras se enfrentó al tetracampeón San Lorenzo en el Templo del Rock y para Chaine no fue un partido más: "Sentí mucha emoción, muchas cosas se me pasaron por la cabeza, la alegría de poder estar de nuevo a pesar de escuchar tantas veces que no podía jugar la liga y encima jugando contra San Lorenzo, la verdad  fue algo muy lindo".

Mauro Osores / [email protected]
En Twitter: @basquetplus

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