Finales NBA

Análisis: puntos fuertes y débiles del Heat

17:16 30/09/2020 | A horas del arranque de las finales de la NBA, desglosamos los detalles positivos y negativos del equipo que sorprendió a todos en estos playoffs.

Butler y Crowder (Foto: Getty Images)

Unus pro omnibus, omnes pro uno. 

Más conocido como todos para uno, uno para todos.

Un lema que nació en Suiza, cuando los dirigentes lanzaron una campaña de ayuda durante el siglo XIX, con el objetivo de unir al país, especialmente a las generaciones más jóvenes, debido a que el lugar era una república federal hace apenas 20 años. Desde ese momento, esa frase se convirtió en la más característica de la nación y hasta el día de hoy los políticos de toda la zona la utilizan. 

El mismo código fue adaptado a lo largo del planeta por el resto de los siglos. Común fue leerla en los Tres Mosqueteros y aún más usual verlo en la ciudad ficticia de The Truman Show. Y quien la popularizó en la actualidad fue Miami Heat, el equipo en el que todos brillan por igual, sin una estrella trascendental. 

Si algo caracteriza al conjunto de Florida es que nunca se sabe de dónde vendrá el veneno. Jimmy Butler puede tener una buena noche, Goran Dragic también y lo mismo para Bam Adebayo, Tyler Herro y compañía. Para entender su filosofía hay que comprender su juego, y para eso el artículo estará dividido en el costado ofensivo y en el defensivo, con sus respectivas fortalezas y debilidades. 

Ataque polifuncional

El ataque de Miami parte de tres características: Bam Adebayo como point center, el juego sin balón a partir de Tyler Herro, Duncan Robinson y la ofensiva Princeton y la imaginación de la dupla de Goran Dragic y Jimmy Butler. 

Volviendo al concepto del point center, el Heat utiliza a Bam como su ancla ofensiva, especialmente desde el eje y 45 grados. Mediante acciones de mano en mano (especialmente con Robinson), contralecturas de lo que hace la defensa, pases de todo tipo que, sin ser espectaculares, son sumamente eficientes, y una visión excelsa gracias a su altura, Adebayo se encarga de alimentar a todos, lo que le permite ser el mejor asistidor del equipo (4.9 por partido). 

Goran Dragic es el base natural del equipo, pero alterna partidos de titular y de suplente, y quien verdaderamente es el armador es Bam Adebayo, el interno en la teoría. Otra de sus cualidades, que se explotó con decisión en los últimos minutos del sexto juego ante Boston, es su capacidad para tomar el balón desde el costado defensivo y trasladarlo hasta el otro lado. Una vez allí, castiga con su talento para romper la primera línea y atacar el aro con decisión. 

El 35.5% de los puntos de Miami vienen de sus tiros de tres y mucho tienen que ver Herro y Robinson, dos de los motores que empezaron a rugir en los autos de Spoelstra. Ambos poseen una lectura de juego impropia para su edad y también utilizan la contralectura para explotar las ventajas. Saben qué hacer cuando la marca le hace seguidor, cuando hay protección al aro y demás. Su relevancia es tal que, gracias a sus porcentajes de tiro verdadero (59.7% para Tyler y 63.4% para Duncan) crean oportunidades para el resto, a veces sin la necesidad de tener la pelota en sus manos. 

El último punto del ataque de Miami es el binomio Dragic/Butler, que en estos playoffs produce 41.6 de los 112.2 puntos totales del equipo. En un sistema tan colectivo como el del Heat, estos dos jugadores tienen luz verde para dibujar, en caso de que el partido lo demande.

Por momentos en la serie ante Boston, cuando Marcus Smart quedó emparejado con el esloveno, se sintió la falta de fluidez del ataque, lo que dejó demostrado cuan fundamental es Goran en el entramado de los de Florida. También reflejó una de sus debilidades, que supone que la ofensiva se atasca cuando Dragic, o en su defecto Butler, no puede generar.

Lo mismo con Butler, quien, junto con Robinson, posee el segundo mejor rating ofensivo del equipo (119), solo por detrás de Adebayo (125). Su aporte es nodal por donde se lo mire: segundo en eficiencia (21.1), uso (24.6%), victorias compartidas en ataque (1.3), victorias compartidas en defensa (0.7) y en victorias compartidas totales (2.1). En su caso, su regularidad y concentración, especialmente en el clutch, serán puntos a favor (o en contra) de Miami.

  

 

Defensa combinada 

Atrás el Heat fluye como un canto de sirenas. Su defensa es combinada y la zona y el hombre a hombre son sus principales estrategias. Tal es la valía de la primera de las mencionadas que Miami la utilizó en 177 posesiones durante la burbuja, permitiendo apenas 97 posesiones, según un dato ofrecido por la cuenta Ritmo NBA. 

Durante estos playoffs, y también en los enfrentamientos contra los Lakers en la temporada regular, se pudieron ver dos tipos de zonas. Una es la clásica 2-3 y la otra una 1-3-1, que Spoelstra aplicó especialmente ante los californianos cuando tuvo que frenar a Davis, quien se colocaba en la línea de tiros libres para romperla, recibiendo y atacando el aro o descargando al resto. Esto puede ser un arma de doble filo para Miami, que dependerá de cómo la ataque el conjunto de Vogel, especialista en leer las ventajas en este tipo de defensa. 

Su rating defensivo es de 108.9 y otra de las variantes que posee es la versatilidad de sus activos, puesto que tanto Andre Iguodala como Jae Crowder, Jimmy Butler y Bam Adebayo pueden defender en las cinco posiciones sin sufrir en demasía. 

Por último, pero no por eso menos importante, hay que destacar la famosa Pat Riley defense, que consiste en atrapar al portador de balón en su ataque al aro. Contra Boston no se vio mucho esa estrategia, pero sí ante Milwaukee. ¿De qué manera? Cuando Giannis iba hacia adentro, antes de girar ya tenía al menos tres cuerpos encima, que evitaban que realice el movimiento. Esto incomodó mucho al griego y seguramente será algo que Spoelstra aplicará ante LeBron, quien tiene una tendencia similar.  

 

 

El nosotros por encima del yo 

En Suiza el lema del todos para uno y uno para todos se viralizó y en el resto del mundo se popularizó. Miami lo tomó como propio y lo utiliza en cada noche. Es peligroso, no tiene miedo y tampoco nada que perder.  

Es un equipo con todas las letras que está listo para sangrar. Tengan cuidado, no los va a perdonar.  

 

Ignacio Miranda/ [email protected]
En Twitter: @basquetplus
En Twitter: @nachomiranda14

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