Panamericanos

Argentina lo tuvo cerca pero perdió y se quedó sin semis

21:29 17/07/2015 | Las Gigantes sumaron una nueva derrota ante Canadá. Fue 73-58, mostrando mucha reacción y pasajes productivos. Aún así, se quedaron sin premio.

Plouffe llega al aro ante la oposición de Cabrera y las miradas de Vega y Rosset. (foto: FIBA).

La Selección Argentina Femenina sumó su segunda derrota en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y se quedó sin chances de pelear por una medalla. El seleccionado dirigido por Cristian Santander tropezó ante el local Canadá por 73-58, en un partido con inicio adverso pero que se equilibró con el correr de los minutos en base a la defensa.

 

Es cierto que la mejora de las Gigantes se comenzó a gestar desde la intensidad para cuidar el aro propio, les costó encontrar efectividad y aunque finalmente hallaron su mejor versión en el tercer periodo se quedaron con las manos vacías. Cada intento de reacción no pudo concretarse a pesar de los intentos, Argentina chocó contra falencias propias y virtudes ajenas, y así la remontada nunca pudo terminar de cristalizarse.

 

Con este resultado, Argentina se quedó sin chances de llegar a las semifinales del torneo y de su zona clasificaron Cuba y el local Canadá. Mañana, desde las 11:30 horas de nuestro país, el combinado femenino cerrará el Grupo B enfrentando a Venezuela, otro de los equipos que tampoco ha ganado en estas primeras dos jornadas de juego.

 

Desde el inicio costó mucho. Canadá arrancó con muchísima intensidad y de la mano de Nurse y Gaucher se despegó rápido en el score. El parcial de 8-0 mostró esa tendencia a pesar de los intentos argentinos por defender, las norteamericanas tuvieron esa efectividad que a las Gigantes claramente les faltó y se escaparon con comodidad.

 

Argentina, sin gol y con problemas para atacar al no generar demasiadas alternativas (solo 3 puntos en los primeros 7 minutos), no pudo equiparar la batalla con sus armas y Canadá fue ampliando la brecha poco a poco. Cómodas, las dueñas de casa cerraron el primer episodio arriba por 19-6 en lo que fue una escasa producción nacional en ataque (solo algunas unidades alejadas de Thomas y Rosset pero con poca efectividad de cancha).

 

La falta de gol siguió haciéndose presente en el segundo episodio, pero lo positivo dentro del equipo argentino se vio en el incremento de la oposición defensiva. Está claro que por altura había desventaja (Canadá dominó en los rebotes y consiguió muchas segundas chances), pero las chicas de Santander cambiaron un poco el panorama del juego con muchísima presión, asfixiando e incomodando a las canadienses al punto de sacarles varías vías de gol.

 

La última puntada que faltaba estaba en el ataque, pero Argentina mejoró con esa buena defensa y tratando de utilizar formaciones altas por la mayor cantidad de minutos. En seis minutos, el equipo albiceleste solamente permitió cinco unidades en contra, pasando de un 23-9 a una marcada mejoría de 28-21 al culminar el parcial. En ese tramo, Rosset, Vega, Thomas, Boquete y Gretter se repartieron puntos.

 

Canadá abrió el tercer parcial castigando desde el perímetro (algo que Argentina no tuvo en todo el primer tiempo amén de intentarlo en pocas oportunidades), pero la respuesta nacional no se hizo esperar demasiado. Mejorando en el juego interior con el tándem Vega-Santana, pero sobre todo gracias a una ráfaga de puntos de Boquete, las Gigantes se pusieron decididamente en juego y empataron el partido en 35 a falta de 6 minutos.

 

El problema surgió tras esa igualdad, porque Argentina se empezó a secar producto del muy buen trabajo defensivo que realizaron unas canadienses más en alerta y por el empuje que forzó el público local (ráfaga de 9-0 para quedar 44-35 arriba).

 

Pasada esa tormenta las Gigantes reaccionaron tras un golazo de González, que comenzó una seguidilla de puntos sustentada también por Fiorotto y Thomas. Argentina volvió a acercarse, otra acción de la base del Ragusa (con el primer bombazo albiceleste de la noche) siguió presionando (45-44) y el elenco nacional entró al último periodo amenazando el liderazgo norteamericano: 47-44 favorable a Canadá y unos inminentes últimos diez minutos de absoluto suspenso.

 

Ese nuevo y valorable esfuerzo de las Gigantes por remontar encontró su punto negativo en el arranque del periodo definitorio. Argentina marró una serie de ofensivas apresuradas y cometió algunos errores atrás que permitieron un despegue de Canadá para situarse 53-44 a menos de ocho minutos, quizá producto de la ansiedad por concretar ese giro en el marcador y a raíz de los nervios.

 

Por eso Santander pidió un tiempo muerto rápido para hallar un cambio de rumbo. Sabiendo que el enfoque sufrió un bajón, el entrenador reorganizó las ideas y en el retorno al juego Argentina se amigó con las conversiones de Vega y Gretter. La amenaza de dar vuelta la historia volvió a hacerse presente, pero nuevamente las infracciones empezaron a opacar a las Gigantes (un arbitraje bastante riguroso en cada oposición albiceleste).

 

Independientemente de ello Argentina siguió careciendo de gol y el detalle más claro estuvo en esos primeros 5 minutos del parcial, donde solamente anotó 4 unidades. Entregó lo máximo pero esas imprecisiones y pequeñas fallas costaron caras, consiguiendo que Canadá se despegue a 61-48 y ponga al equipo argentino contra la pared.

 

El control del partido siguió en manos de las canadienses y a falta de dos minutos la historia empezó a cerrarse viendo que la brecha pasó a ser de trece tantos (67-54). Argentina encontró ofensivas productivas, pero las faltas no jugaron un papel a su favor y Canadá fue decretando todo no solo desde la línea de libres sino también desde la puntería en campo. El final de 73-58 sentenció la segunda derrota del equipo en el torneo para un equipo que luchó contra la corriente pero otra vez se quedó sin premio.

 

 

 

 

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