Informe

Jerry West, el mejor ejecutivo en la historia de la NBA

18:56 28/05/2020 | Además de ser uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos, el hombre que le da la silueta al logo de la competencia también ha sabido brillar en las oficinas. Un repaso a sus mejores decisiones como dirigente.

West, tan determinante en la cancha como en las oficinas. (Foto: Clutch Points)

¿Cómo puede ser que un hombre que llegó a nueve Finales de la NBA, que ganó una de ellas, que fue el primer MVP Finals de la historia y que completó una de las carreras más exitosas a nivel deportivo como jugador haya podido igualar ese nivel de excelencia durante su etapa como dirigente? La respuesta está dentro de la cabeza de Jerry West, la persona que puede decir que logró todo eso. Su trascendencia en la liga como deportista es muy clara, pero lo que ha hecho en las oficinas de las diferentes franquicias es incluso más importante. En el día de su cumpleaños número 82, un repaso a sus grandes decisiones puede servir para dimensionar su impacto.

En 1982, West fue nombrado General Manager de sus queridos Los Ángeles Lakers para desempeñar un papel crucial en el desarrollo del equipo en esa década. Cuando adquirió el puesto, Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar ya estaban en el plantel. Sin embargo, él fue el principal responsable de rodearlos de la mejor manera: escogió a James Worthy en el Draft de ese mismo año, hizo lo mismo con Byron Scott en el de 1984 y con A.C. Green una temporada después. Además, elaboró el traspaso que trajo a Mychal Thompson a la franquicia en 1987. De esta manera, diseñó el famoso Showtime que destacó en los ochenta y que se coronó en cuatro oportunidades desde su aparición como GM.

Ya reposicionado como Vicepresidente Ejecutivo, ganó el premio al Ejecutivo del Año en 1995 por renovar la plantilla de los Lakers y permitirles ser competitivos nuevamente. Apenas un año más tarde, completó uno de los movimientos más importantes de todos los tiempos: hizo lo posible por conseguir en el Draft a Kobe Bryant, un jovencito de secundario que le pareció brillante. Al mismo tiempo, convenció a Shaquille O'Neal de unirse a la institución como agente libre. Fue la génesis de una dinastía que ganó tres títulos consecutivos entre el 2000 y el 2002.

Pasó a los Memphis Grizzlies para intentar transformar a una organización sin historia en una con aspiraciones de victoria. No le fue tan bien como en California, pero acertó con la contratación de Hubie Brown. El entrenador se había retirado y oficiaba como comentarista de TV, pero volvió y ganó el premio al Coach del Año en 2004. West repitió como el Mejor Ejecutivo en ese curso. Dejó el cargo en 2007 y estuvo cuatro campañas fuera de la NBA, hasta que se unió a los Golden State Warriors como asesor de la gerencia en 2011. Allí, fue el protagonista de dos decisiones cruciales en la creación de otro superequipo: se negó rotundamente a traspasar a Klay Thompson por Kevin Love y convenció a Kevin Durant de que se uniera a los de la Bahía en 2016.

En cuanto a sus aportes más recientes, es necesario incluirlo en la negociación que cambió el balance de poder del torneo: como miembro de la Junta de Directivos de Los Angeles Clippers, diseñó la llegada de Kawhi Leonard. Como agregado, al MVP de las pasadas Finales le sumó a Paul George mediante otra movida maestra que los convirtió en claros candidatos a quedarse con el Larry O'Brien. Jerry West, una mente brillante que entendió el básquet desde todos los puntos de vista.

Compartir

 



X