Informe

La Barba Harden ante la gran chance de su carrera

14:31 04/09/2020 | La megaestrella de los Rockets está frente a la oportunidad de su vida de coronarse como una figura máxima si logra superar a los Lakers de LeBron.

Harden ante su gran oportunidad (Foto Clutchpoints)

James Harden debe ser a esta altura uno de los jugadores más polémicos de la NBA. Polémicos en el sentido de los sentimientos que genera a favor y en contra. Su estilo de juego ha sido muy criticado generalmente por acaparador, mientras que sus virtudes no generan el mismo revuelo. 

Cuando decidió marcharse de un Oklahoma City que tenía un trío que, unido, quizá hubiera dominado la Liga (Durant, Westbrook, Harden), lo hizo para ser el líder de una franquicia y no más el tercero en cuestion, y encima suplente, como en OKC, donde el uno indiscutido era Durant y el 2, Westbrook. Con OKC jugó sus únicos playoffs contra LeBron James, perdiendo la final de la NBA 2011/12 4-1. 

A Houston arribó con 23 años y el cambio de sus números fue brutal: de 16.8 en OKC en la 2011/12 a 25.9 en los Rockets en la 2012/13. Y así siguió, siempre por encima de los 25 de media, y en las últimas 3 campañas, por arriba de los 30, con un impresionante 36.1 en la 2018/19 y 34.1 en la actual. 

En lo deportivo, sin embargo, no pudo nunca superar el techo que le impusieron rivales más potentes. Tras quedar eliminado en dos primeras rondas, en la 2014/15 tuvo su primera chance contra Golden State en una final de Conferencia, pero cayó ante el luego campeón 4-1. En la 2015/16 le tocó GSW en 1º ronda y afuera 4-1, en la 2016/17 se fue 4-2 en segunda ronda ante los Spurs tras la tapa de Manu y en 2017/18 su status se fue por los suelos. 

El rival era otra vez Golden State y Houston llegó a estar 3-2 arriba, con un hipotético séptimo juego en casa. En el sexto no hubo paridad. GSW ganó 115-86 con 87 puntos del trío Curry-KD-Thompson. Llegó el juego 7, dos días después. 

Houston terminó la primera mitad arriba 54-43, tras una máxima de 15 a los 7 minutos del segundo cuarto (48-33), tras una volcada de Harden. Hasta ahí, James llevaba 16 puntos y era la figura del juego. En los siguientes 16 minutos, Golden State metió un parcial de 43-21, pasó a ganar 76-69 y Jarden tiró 2/12 de cancha. Los Warriors dominaron el último período sin grandes complicaciones y eliminaron a Houston, para luego coronarse campeones 4-0 ante los Cavs de LeBron.

En la 2018/19, otra vez la misma historia. Golde State de rival en la segunda ronda, y 4-2 en la definición a favor de los Warriors. Para Harden, GSW fue un demonio que no pudo vencer nunca y esta vez, en Orlando, tiene el camino liberado, sin ellos. Claro que, quedó demostrado, su equipo no está tan holgado como alguno pensó. 

¿Es el miedo escénico el que está apareciendo? No perdieron la serie contra OKC de milagro y ahora tienen enfrente a los Lakers de LeBron, el mejor jugador de la última década. La mejor dupla de la Liga con Anthony Davis. Es big ball frente al small ball de Houston. En el tapón a Dort del Juego 7, Harden reaccionó como diciendo "¡Sí, acá estoy yo, también defendiendo!". 

¿Cómo reaccionará ahora en una serie donde no es favorito, pero al mismo tiempo en su gran oportunidad de subir un escalón decisivo en su imagen como figura de la NBA? O, como tantos en el pasado, quedará como uno más de los campeones sin corona. ¿Estará disfrutando este momento o lo estará padeciendo? ¿Lo habrá esperado o le estará pesando? Este viernes por la noche se verá cómo cada gran protagonista encara el desafío. LeBron tiene el suyo: ser campeón con un tercer equipo y demostrar su vigencia con 35 años. Harden, otro mucho más intenso: dejar huella. ¿Habrá más oportunidades a futuro? Esta está. Las que vengan, nadie lo sabe. 

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