Informe

Un día como hoy debutaban en la NBA LeBron y un tal Manu Ginóbili

11:05 29/10/2020 | Hubo un año de diferencia. El argentino lo hizo con los Spurs en Los Ángeles en el 2002 y el de Ohio en Sacramento con los Cavs.

Manu Ginóbili en el 2002; LeBron James en el 2003: nadie sabía lo que terminarían logrando

El 29 de octubre definitivamente es un día importante en la historia de la NBA. Obviamente, octubre tiene los debuts de una buena parte de los jugadores modernos de la competencia, ya que es el mes en el que habitualmente arrancan las temporadas, pero el 29 quedará para siempre como el primer día en el que vieron acción dos fenómenos de todos los tiempos: Manu Ginóbili y LeBron James. 

Los ponemos en ese orden solamente por un tema cronológico, y es que Manu comenzó un año antes, en el 2002, nada menos que enfrentándose a los Lakers de Kobe y Shaq en Los Ángeles. Inmejorable. Manu todavía estaba flasheado por las cosas que veía en la NBA, como que le pase por al lado Jack Nicholson. Eso no lo amilanó desde lo deportivo. 

Hay que tener en cuenta que el bahiense tenía ya 25 años, había sido campeón y MVP en Europa y subcampeón del mundo un mes y medio antes en Indianápolis, por lo que la presión era alta pero relativa. Los Spurs ganaron 87-82 (¡qué tiempos aquellos de bajos scores!) y Manu terminó el partido con un saldo súper positivo: 7 puntos (2/5 dobles, 1/4 triples), 2 rebotes, 3 asistencias, 4 robos y un tapón en 19m39s.

Se las tuvo que ver por momentos contra Kobe Bryant y lo hizo muy bien. Tenía en ese entonces dos piernas atléticas que le permitían movimientos que en la NBA no eran comunes para un extranjero blanco. Al otro día, sus minutos subieron a 30 contra Golden State en San Francisco y anotó 11 puntos, pero sufriendo la primera derrota. Igual, sería una temporada única, que terminaría con el título de campeones. El primero de cuatro. 

 

 

Un año exacto después, el 29 de octubre de 2003, en Sacramento, los Cavs de Cleveland visitaban a los Kings con un pibe de 18 años en el plantel que prometía ser la sensación de la temporada: LeBron James. Había sido elegido en el primer puesto del draft de ese año, sin pasar por Universidad, pero siendo durante al menos dos años el jugador más nombrado de los secundarios, llegando a ser televisado a nivel nacional, algo que no había ocurrido antes con ningún otro. 

LeBron demostraba en algunas cosas su casi pubertad, pero también que era ya un atleta descomunal y que no sería la sensación de la temporada, sino del futuro. Ese día empezó su carrera anotando 25 puntos (12/20 de cancha), tomando 6 rebotes, dando 9 asistencias y robando 4 pelotas en 42m50s en cancha. Perdieron 92-106, pero eso fue anecdótico. De hecho, los Cavs perdieron los primeros 5 juegos ese año. 

Tuvo que esperar hasta su tercera temporada para jugar playoffs, a la quinta para llegar a una final (perdida contra los Spurs 4-0 en 2008), y a la novena para ser campeón, con Miami, en la 2011/12. Hace unos días, LJ, con 35 años, sumó su cuarto título con su tercer equipo, en 10 finales disputadas. Quizá ya sea el mejor jugador de la historia. Y si no, poco importa.

 

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