Informe

¿Por qué se cayeron los candidatos en la Liga?

14:00 19/01/2026 | Los cuatro favoritos a ganar el anillo esta temporada no pudieron meterse en la Copa Islas Malvinas. ¿Qué pasó con Boca, Quimsa, Instituto y Regatas?

Los candidatos, abajo: Boca, Quimsa, Regatas e Instituto (LNB Contenidos)

Que el deporte es así y que no siempre las cosas salen como uno espera son dos frases hechas que los periodistas debemos tratar de no usar cuando analizamos algo. En este caso, el porqué de la ausencia de los 4 principales favoritos para la temporada actual de la Liga Nacional en la Copa Islas Malvinas, que reunirá a los mejores 4 de la primera rueda. 

Los favoritos, que no casualmente fueron además los semifinalistas del año pasado, no pudieron meterse: Boca, Quimsa, Instituto y Regatas. ¿Quiére sumar a un quinto? Oberá tampoco pudo. Quizá podríamos meter a Obras como aspirante a estar bien arriba, el único que validó sus posibilidades, aunque entró a la Copa tras darse unos cuantos resultados favorables. Estaba con un pie afuera. 

Arranquemos por Boca, que quizá sea el caso más sencillo para analizar. Creemos que pasaron varias cosas importantes. La más grande, la salida de Pepe Vildoza. Sin él, Boca se quedó sin su generador, su motor, su hombre desequilibrante, el que resolvía en los momentos calientes y que era la locomotora del equipo. Dos: se la jugaron a dos extranjeros que podían perderse de 1 a 2 meses porque estaban en México. Ley de Murphy: llegaron a séptimo partido de las finales ambos. Debutaron recién el 21 de noviembre (Langston) y 6 de diciembre (Smith). Boca ya estaba 8-6, complicado para la Copa. Apostaron a que sin ellos les alcanzaba, no trajeron refuerzos temporales mientras estaban en México, se lesionó Cuello, etc, etc. Ley de Murphy. No falla. 

Después, la sensación desde afuera es que quizá el plantel, sobre todo el que ganó todo, se relajó un poco tras tantos logros. Es natural. Es muy difícil que un jugador siga a tope de mentalidad en un comienzo de torneo, cuando no se juega todavía por nada, y donde las fechas clave están tan lejos. Es un problema, porque a veces esos arranques terminan complicando esas fechas importantes, y después no hay tiempo para volver atrás. Un poco podría decirse eso con la BCLA, quizá el principal objetivo este año. Tras dos ventanas, Boca quedó 2-2 y se jugará el pase a cuartos en Belo Horizonte en un mano a mano contra Aguada. Arriesgado. Todavía no movió fichas. Le quedan 12 días. ¿Lo hará? Cambiar mucho ahora llevaría a un reordenamiento al que hay que adaptarse. Quizá un cambio solo sea lo más lógico. Igual, Boca no está hoy en la situación que esperaba. Lección a futuro. 

No ordenaremos al resto por posibilidades previas. Boca claramente estaba arriba. Los otros tres, más o menos parejos, quizá un poco más abajo Instituto, que perdió mucho del año pasado. Hablemos de Quimsa. No armó el equipo que quería. Claramente. La jugada Cavallero por Zezular salió mal, los refuerzos tardaron en acoplarse, Robinson está mostrando el paso de los años y su localía se cayó a pedazos. Ahora metió manos con dos cambios, uno de los cuales, a nuestro juicio, puede ser de impacto, si no le cuesta demasiado la adaptación a la categoría: Fausto Ruesga. Se desprendió de Nico Romano, toda una declaración de principios, y casi como que empezó la temporada de nuevo. Sin otro objetivo que la Liga. No es un dato menor. 

Regatas arrancó mal pisado con el episodio de su estadio, que al quedar inutilizable lo obligó a ser visitante siempre. Entrenar donde podía, con pisos que no son los ideales y con todo lo que implica una cancha no propia. Después apostó por Gallizzi como pivote suplente, pero terminó cortando a Santos y Taya quedó de inicial. Ahora llegó Tello para hacer un juego interior más versátil y abierto, con Tello pudiendo jugar de 5 y de 4. Le quedó un plantel veterano, con caciques de los que uno los quiere cuando la cosa se pone complicada. Pero en el medio hay muchos meses. Si Regatas llega bien internamente a los playoffs, puede aspirar a todo sin dudas. 

Instituto es un caso diferente. Cambió muchísimo su estructura, porque además de perder a 3 de sus máximos anotadores (Pomoli, Lugarini y Negrete), se fueron también un potencial interno con muchos minutos (Aaliya) y, sobre todo, el alma máter de los últimos 5 años: Lucas Victoriano. Empezaron muy bien y luego cayeron en un pozo, perdiendo 6 de 7 partidos que le costaron la cabeza a Diego Vadell. En el medio, varios contratiempos: nunca tuvo las 9 fichas, Boone empezó con todo pero cuando los pagos no fueron al día bajó su rendimiento, Hill directamente fracasó y los nacionales no pudieron enderezar el barco. Con Seba González empezaron algunos cambios, como los cambios de extranjeros, pero deberá remar desde abajo, porque hoy está al límite del 12º puesto, que marca la clasificación a playoffs. La buena es que ya se metió en cuartos de la BCLA, y eso puede ser una buena motivación.

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