NBA

El anillo que nunca se jugó: Horry desafió a Jordan y reabrió el gran “qué hubiera pasado” de los 90s

14:45 01/03/2026 | El alero siete veces campeón aseguró que los Rockets de Olajuwon habrían ganado sus dos anillos sobre Chicago incluso si MJ no se retiraba en 1993.

Jordan, Olajuwon y el anillo de las suposiciones (Getty)

El choque entre los Bulls del Michael Jordan y los Rockets de Hakeem Olajuwon es, fue uno de los mayores debates en la NBA. Dominaron la década del 90, pero nunca coincidieron en unas Finales. Para Robert Horry, pieza clave del bicampeonato texano, la historia habría sido clara incluso sin el primer retiro de MJ. “Le habríamos ganado. Todo el mundo dice: ‘Bueno, Jordan pierde a veces. Todos los grandes pierden a veces’. Si miras nuestro récord contra los Bulls cuando estábamos allí —y éramos bastante buenos—, los emparejamientos importaban”, sostuvo en The Dan Patrick Show.

Horry fue más allá y apuntó directamente al corazón del debate táctico: “Vernon Maxwell contra MJ era un buen emparejamiento. Yo contra Scottie Pippen era un buen emparejamiento. Pero ¿quién iba a marcar a Dream? Nadie”. Olajuwon fue el eje absoluto del dominio de Houston en 1994 y 1995. En esas dos Finales —ante New York y Orlando— promedió 29.1 puntos, 10 rebotes, 4.3 asistencias y más de 3 tapones por partido, números de MVP que respaldan la tesis de Horry.

Tras el primer tricampeonato (1991-1993), Jordan se retiró y abrió la puerta para que Houston tomara el control, conquistando el anillo en 1994. Cuando MJ regresó en la 1994-95, dejó destellos, pero los Bulls fueron eliminados por el Orlando Magic de Shaquille O’Neal. “Mucha gente piensa que estoy loco. Pero la gente olvida que Jordan volvió en el 95, hizo 55 puntos contra los Knicks, pero perdió con Orlando. ¿Por qué? Porque su equipo no era lo suficientemente bueno”, argumentó Horry.

Houston, reforzado con Clyde Drexler, barrió luego al Magic para lograr el bicampeonato. Recién después Chicago reconstruyó su dinastía con la llegada de Dennis Rodman y firmó el segundo three-peat (1996-1998). El duelo soñado nunca ocurrió, pero el debate sigue vivo. “Nunca tuve la oportunidad, pero me encantaría”, confesó Horry sobre discutirlo con Jordan. “Sería un buen debate. Sé que está ganando carreras de NASCAR, así que no tiene tiempo para el básquetbol”. El anillo imaginario, mientras tanto, sigue siendo territorio de hipótesis y orgullo competitivo.

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