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Liga Argentina

Junior Cequeira: ser y pertenecer para un regreso definitivo a Quilmes

18:40 03/04/2024 | A los 39 años, el base chaqueño volvió al cervecero, el club de su vida, a vivir la última etapa de su carrera, rodeado de su familia y para seguir disfrutando del básquet.

Cequeira, tres etapas, un mismo sentimiento (Quilmes)

Entrar a la sede de Quilmes de Mar del Plata es, sin dudas, respirar básquet. Desde que uno cruza la puerta puede sentir esa pasión y sentido de pertenencia que tanto lo caracteriza. Y al subir a una de las canchas donde tantos niños entrenan soñando con calzarse la camiseta cada partido, en una esquina está un Junior Cequeira disfrutando de verlos.

El base de 39 años sorprendió a muchos y en 2022 decidió emprender el tercer regreso a casa, esa que lo vio debutar allá por 2001 con 16 años. Pero ahora tiene una perspectiva distinta, como contó en charla con Básquet Plus: “La mentalidad es totalmente diferente. Cuando tomamos la decisión de venir era un plan más familiar, establecer la familia en la ciudad, mi mujer es de Mar del Plata y mi hijo más chico también, y la idea era encaminar la parte final donde inicié. Se da que está el club en la segunda categoría, con otro proyecto, con otro objetivo institucional, pero a la hora de competir el hincha de Quilmes es muy apasionado, tiene esa locura hermosa y te lleva a dar más siempre”.

En este contexto agregó que “la estoy transitando de la mejor manera, el primer año fue de conocer la categoría, y ya este año van pasando los viajes y la competencia es ir adaptándome de la mejor manera para ayudar al equipo”.

Después de un paso por Hispano Americano, Cequeira tomó esta decisión desde lo familiar, y Quilmes volvió a estar en su camino: “Se dio el encuentro. Estaba decidiendo qué hacer, tenía posibilidades de irme al exterior y era un tema importante por lo familiar. Cuando se dio lo del club como que dije de establecer la familia acá, el estilo de vida que queremos para el día de mañana es conectarnos acá, no hubo mucho que pensar. Me apoyé en ellos y hoy por hoy la felicidad mía para jugar pasa porque ellos estén bien y en un lugar cómodo”.

El amor al básquet y la familia, el motor para seguir

Uno de los tantos secretos para que las camadas como la de Cequeira siga jugando, es el amor al juego y a la competencia: “A veces los rivales me preguntan cuánto cumplí, les digo 39 y se sorprenden. Es por amor al básquet que sigo jugando, en mi caso terminar los juegos y que mis hijos estén ahí es la motivación que encuentro hoy para jugar”.

En esta etapa, además, Junior disfruta de mucho más que antes no tenía la oportunidad. “Lo que te da la categoría, al no tener tanto viaje como la Liga, es que puedo tener esta parte de padre, de disfrutar muchas cosas que me las perdía. Venir a ver a los chicos que entrenen, compartir charlas, sus vivencias, distintas edades, y estar todo el tiempo acá en el club, que es lo que me pasaba cuando llegué. Lo disfruto de este lado ahora y es la parte más linda que me toca vivir hoy”.

El ídolo de todos en el cervecero es uno más en el club: “Estoy siguiendo a los chicos en las formativas, vengo a ver partidos de inferiores porque me gusta. Estar con ellos frecuentemente es que no solo me vean en la cancha el día que juego. Es totalmente natural compartir el día a día y obviamente tengo la responsabilidad de que si me ven en la cancha con actitudes es dar un ejemplo hacia ellos. Me lo tomo de distinta manera y lo estoy disfrutando porque lo puedo hacer”.

Y en este sentido, la buena actualidad del club en lo general le permite disfrutar de otra manera: “Es volcar el sentido de pertenencia a la realidad que vive el club. Ya el año pasado se logró salir de un momento no tan bueno. Este año estamos bien, el año pasado el equipo pudo competir tranquilo, solo pensar en jugar, y este año pasa de nuevo. La gente es muy apasionada, es un club con historia de Liga, entonces estás todo el tiempo con ese sueño al alcance. Pero la categoría es muy difícil, todo el tiempo va cambiando el formato, hay muchísimos equipos y el único que se queda con el objetivo es el que sale campeón. Entonces cuando te ponés a analizar decís ‘si no se logra el objetivo, que el club esté bien y con una estructura sólida, las cosas ya van a llegar’”.

El recuerdo de un debut precoz y una carrera brillante

Entre 2001 y 2024 pasaron 23 años de muchísimas batallas para Cequeira, que aún se acuerda de aquel partido en Núñez ante Obras que marcó su debut: “Había ido al banco la semana previa contra Pico FC en Once Unidos y nos tocó viajar a Obras a los pocos días. La ansiedad estaba al máximo, la adrenalina a mil, con 16 años lo único que me acuerdo es que me quedó para hacer una bandeja entre todos y dije ‘voy y la dejo al lado del aro’, salté y la pasé de lado a lado. Así que el recuerdo no es tan bueno (risas), pero a los dos días jugamos en San Nicolás y me tocó volver a entrar y romper el hielo del debut y sentirme más cómodo jugando, tener algunos puntos, y a partir de ahí fue ir siempre por más”.

Desde ahí no paró, hasta 2005 estuvo en Quilmes y luego comenzó un periplo que lo llevó a pasar por Boca, Regatas, Sionista, Obras, Argentino, Comunicaciones e Hispano Americano, ganando una Liga Nacional, dos Copas Argentinas y dos Sudamericanos con el Xeneize, un Súper 8 con el Remero y un Interligas con el Tachero. Y ni hablar con la camiseta Argentina, con la que disputó el Mundial de Turquía 2010.

El comienzo de la historia y el final, conectados por la familia cervecera

La estructura actual de Quilmes apuesta al sentido de pertenencia. Por eso está Eduardo Dominé como manager y el equipo lo dirige otro histórico como Luis Fernández, casualmente el hombre clave para la llegada de Cequeira cuando solo era un niño. “Cuando me llama y me comenta la idea del club con él a la cabeza del equipo fue lo que me ayudó a decidir. Era volver a 25 años atrás, compartir, más allá de la competencia profesional, el día a día es muy lindo” recordó.

“Yo era muy apasionado por el básquet, venía de una familia basquetbolera. Mi viejo fue profesional también, se contactó y a pesar de que tenía para irme de reclutado a otros lugares con los compañeros de la selección de Chaco, pero no dejaba de ser muy chico. Justo dio la casualidad que mi prima vino a vivir a Mar del Plata ese año, se contactó mi viejo con el club porque conocía al Huevo Sánchez. De ahí se contactó con el coordinador deportivo que justo era Luís Fernández, y a pesar de que no estaban reclutando, accedieron. El primer año fue bancado todo por mi familia, el segundo año lo mismo pero la diferencia que al estar ya en el club con el colegio y todo, me citaron a la Liga e hice el contrato como profesional”.

Esas sensaciones las revivió en este 2024, cuando el Cervecero regresó al José Martínez para jugar en una competencia profesional luego de 33 años. “Me quedé cada momento en la semana previa para ver el esfuerzo que hacía el club para ir construyendo el Martínez. Después ver la cancha repleta, que justo estén mis viejos, mi hermana, mi mujer, mis hijos, fue una bola de emociones que me la permití vivir y al mismo tiempo tenía que concentrarme para jugar y competir. Va a quedar para la historia y un lindo recuerdo de la carrera”.

Con un plantel con muchos jóvenes del club, Cequeira analizó: “Los veo bien a los chicos. Hay muchos, por ahí Matute Dominé es el proyecto del club con la Selección Argentina y mi trabajo es apoyarlo tanto a él como a todos. Con el Federal están en un roce con jugadores más grandes y mi lugar es estar para lo que necesiten con alguna palabra y muchas veces acompañando para que se sientan cómodos y sacar su mejor versión”.

A la vez que contó cómo es su rol de líder: “Se dan charlas, a muchos le duplico o más la edad, entonces es tratar de llegarles de otra manera. Cada uno tiene su personalidad y es buscar la manera que se sientan cómodos y puedan soltarse, porque es un equipo y necesitamos que todos puedan aportar”.

Como cierre, el ídolo remarcó que “me plantee disfrutar el día a día y temporada a temporada. Se que no me voy a mover, el club también lo sabe. Mientras me sienta bien y sienta que le puedo hacer bien al club, bienvenido sea. El día que no me sienta así o ya no disfrute competir y jugar, el club va a ser el primero en saberlo. Hoy solo pienso en disfrutar y seguir compitiendo”.

Alejandro Malky / [email protected]
En Twitter: @basquetplus
En Twitter: @alemalky

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